Nacida en la compañía de Caaguazú en la ciudad de Itá en 1967, heredó la técnica del Ñai’ûpo de su madre Juana Marta Rodas y su bisabuela Balbina Cuevas. “Mi relación con la cerámica no comenzó conmigo”, dice en ese sentido y de manera contundente Julia Isídrez. La embajadora Marca País en el área de las artes/artesanía destaca la influencia de aquellas dos mujeres dentro de su familia: “Ellas –refiriéndose a su madre y a su bisabuela– me transmitieron una manera de relacionarme con el barro, con la tierra y con una tradición que forma parte de nuestra identidad”, sostiene la artesana.
Desde su adolescencia, Julia ya encontró su propia manera de manifestarse a través del barro, mientras trabajaba en estrecha colaboración con su madre. Juntas expusieron en Paraguay y, posteriormente, en el extranjero donde recibieron numerosos premios.
Actualmente, la casa familiar es la Casa Taller de Julia que lleva el nombre de su madre Juana Marta Rodas. En esa cuna forjada por el fuego y el barro es donde su imaginario toma forma de figuras zoomorfas elaboradas con técnica ancestral, pero dotadas de una contemporaneidad que conquista nuevos mundos.
“Siento una enorme alegría, pero también mucha responsabilidad”, afirma Julia sobre el reconocimiento que va ganando con el paso del tiempo, además del peso que lleva sobre sus hombros al ser la única descendiente de doña Juana y una de las pocas mujeres que conservan la tradicíonal técnica.
Justamente, el año pasado fue un año muy especial para Julia, como ceramista independiente, y el colectivo de mujeres Kambuchi Apo de Itá, pues la Unesco otorgó el reconocimiento al Ñai’ûpo como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad para su salvaguarda.
Muestra en Nottingham
Con una trayectoria de más de tres décadas, desde niña acompañó a su madre en el oficio de alfarera para luego desarrollar su propio estilo. Desde su Casa Taller hoy no solo crea sus piezas, sino también es guardiana de su herencia artesana, transmitiéndola a estudiantes y turistas que llegan de todas partes.
A lo largo de su vida, Isídrez ha participado de muestras individuales en galerías internacionales y en importantes bienales como la de Venecia y Curitiba, además de exposiciones alrededor del mundo. Ha colaborado en proyectos en galerías internacionales, como Kasmin y Jessica Silverman, en Estados Unidos, así como presentaciones en Bruselas, en el marco de la feria de cerámica, además en París, entre otros lugares.
En octubre próximo el Museo Contemporáneo de Nottingham de Inglaterra dedicara por primera vez, un espacio individual a la obra de Isídrez. Lo que hace especial a esta presentación individual de su obra en Nottingham es que esta será la primera vez que un museo de esta envergadura le otorga este espacio dentro de un circuito internacional de tanta relevancia.
Para la artista, este es un paso muy significativo en su trayectoria pues la exposición, denominada Julia Isídrez: Mud is everything (Julia Isídrez: El barro lo es todo), le permitirá presentar aproximadamente 50 obras, de diversos tamaños, varias de gran porte y pertenecientes a distintas etapas y formas.
Además, la trascendencia de esta muestra ayudará a “generar un diálogo más amplio alrededor de mi trabajo, del barro y de los saberes que forman parte de mi historia”, transmite Isídrez. Ella expresa su gran emoción al saber que un material tan ligado a nuestra tierra, historia y cultura pueda llegar a un museo de esta relevancia.