Querey puso al tanto a la legisladora de los riesgos que significa una medida de fuerza de esta naturaleza tanto a corto como a largo plazo por la pérdida progresiva de nutrientes y el funcionamiento general del organismo.
“Pero en todos los colegios médicos y la asociación mundial de médicos, que diseñan los aspectos bioéticos, será respetada la decisión de la persona. Según la declaración de Malta, alguien que asume un papel de médico no debe hacer juicio de valor sobre la pertinencia o no de la medida, esté en desacuerdo o no. Esa es una precondición”, adelantó Querey, quien agradeció la confianza de la legisladora para que sea su médico en esta ocasión.
“Voy a estar controlándole las diferentes variables que hay que tener en cuenta en su situación. Le hice una revisión médica general. Está bien, salvo una cefalea que es propio de 48 o 72 horas de no ingerir alimentos. Fuera de eso está con una presión normal y adecuada, con un examen neurológico en plenitud sin indicación de un problema más o menos serio”, refirió Querey. Señaló que la senadora tomó la decisión de no consumir alimentos, solo agua por lo que la recomendación en general para la misma es no hacer esfuerzo físico, tratar de mantenerse en un estado de tranquilidad, hacer poco movimiento y si la persona fuma tratar de disminuir ese consumo.
“Hay unos signos de alarma que voy a estar monitorizando. Hay herramientas para medir la oxigenación, nivel de azúcar, etc. de tal manera a prever si en algún momento se va a complicar algo”, agregó. Dijo que una persona que está haciendo huelga de hambre puede aguantar semanas esta situación.