@maiagaleanouh
De pie, palabras para sostener el alma se titula el segundo libro del empresario Jorge Mendelzon Libster que recoge momentos, cartas y reflexiones del autor entorno a los últimos 15 meses de tratamiento –entre 2024 y 2026– de una sinovitis villonodular pigmentada de la rodilla derecha. En su última obra, Mendelzon abre su corazón y retrata íntimas vivencias cargadas de sentimientos encontrados en ese tiempo de viajes al exterior en busca de una solución definitiva a una persistente y dolorosa enfermedad que lo aqueja desde hace 25 años. En su batalla, el autor recorre un sendero de luces y sombras que lo lleva a la aceptación. Como dice la frase de la escritora Vivien Greene que el autor cita en su libro: “La vida no se trata de esperar a que la tormenta pase, sino de aprender a vivir bajo la lluvia”.
–¿Qué fue lo que le motivó a escribir este segundo libro. Y, en qué se diferencia de La sabiduría del dolor, su primer libro?
–Yo lancé La sabiduría del dolor a mediados del 2023 y después de ese momento, nunca más dejé de escribir. Siempre recurría a la escritura como mecanismo de desahogo, como una forma de terapia personal. Pero jamás me hubiera imaginado por todo el proceso de salud que pasé entre octubre de 2024 y enero de 2026, un periodo de diez cirugías –de un total de 34– y mucho tiempo que estuve en el extranjero. Ahí yo tuve, realmente largas noches sin dormir y es allí donde encontré en la escritura la manera de plasmar y sacar todos esos pensamientos, sentimientos y dolores muy, pero muy profundos que se me hacían muy difícil de hablarlos con alguien. De todos esos escritos de mis vivencias de tantos largos meses y de cartas que yo escribía para mí mismo, nace este libro, De pie.
–¿En esos 15 meses que iba y venía, quién fue la persona que lo acompañó en todo momento?
–Mi señora fue la que incansablemente me acompañó, mis hijos también que se iban turnando; estaban buena parte del tiempo con nosotros. Pero, el papel de mi esposa es realmente gravitante. En ese tiempo, tuve estadías de casi 6 meses corridos y otros períodos de 2 y 3 meses. Yo le llamo el período más difícil de mi vida.
–¿Cómo fue el proceso de selección de sus escritos y cartas?
–No hubo proceso de selección. Yo escribí durante meses. Así, me dirigí a Dios pidiendo orientación y señales. Le escribí al dolor. Le escribí a mi país que adoro, desde la distancia. Le escribí a la esperanza que me ayuda siempre a ver la luz después del túnel. Otras cartas, como la “Carta al niño que fui ” y la “Carta a mis ancestros” las hice dentro del plan de trabajo de mis sesiones de coaching que tomé, buscando justamente mayor claridad de mi vida y del sentido. Pero, mi editora, Gabriela Murdoch, me ayudó a darle el orden y ubicación a todas las cartas dentro del libro para hacerlo más acogedor. Aunque es perfectamente posible, y no pierde el sentido, al leer las cartas sueltas y por separado del libro.
–En el lanzamiento, todo lo recaudado fue a parar a un centro médico, ¿podría comentar cómo conoció a esta clínica protésica?
–Es gente fantástica la de Probiónica. Yo ya había hecho una donación a través de ellos a una persona que necesitaba de una prótesis. Así que ya conocía la humanidad de Luis Carlos Ortiz, propietario de ProBiónica, y me puse como meta en este lanzamiento, justamente, que todo lo recaudado en esa noche sea destinado para ayudar a dos personas de escasos recursos, quienes ya van a tener su prótesis, si Dios quiere, en 30 días. Estoy sumando a más amigos para poder ayudar a más gente a que pueda acceder a una prótesis. La verdad que es muy triste el estado de nuestra salud pública. La gente que tiene accidentes, por ejemplo, y que no tiene recursos, no tiene a quien recurrir. Y me encantó la actitud solidaria del propietario, ya que él también hace su aporte, pues da sus prótesis al costo para que la gente pueda lograr volver a caminar.
–¿Cuál considera que es la parte más importante del libro?
–Pienso que la reflexión sincera, la introspección profunda del autor respecto a los miedos, la incertidumbre en momentos de gran oscuridad que desencadenaron en la escritura de estas cartas que yo creo que son el núcleo del libro.
–¿Tiene otro proyecto en mente, otro libro o un documental, quizás?
–Estoy con planes, pero en pañales, de hacer una película. No sé si documental, más bien una película, basada en el contenido de mis dos libros. Esto está iniciando. Primeros briefs para buscar llegar a un guion en los próximos meses y lanzar la película el próximo año. Será una producción paraguayo-argentina. Daryus Carambula y Clyde Cowan están trabajando en ello conmigo.