02 ago 2026

Ironía, parodia y buenos actores

Rebeca González Garcete

rebecagonzalezg@gmail.com

Hombres de mentes se desenvuelve más o menos simpáticamente entre la sátira y el road-movie.

Aunque falta fuerza para que se levante la chispa suficiente, el excelente reparto de actores logra mantener el interés en la alocada trama.

Con un comienzo en el que se luce Stephen Lang, como el general que decide “pasar” a otra habitación, la narración pasa a cargo del periodista Bob Wilton (Ewan McGregor).

Bob comienza a narrar cuándo comenzó metafóricamente su vida.

Más que tras una noticia, tras su propio destino, el periodista va a la guerra de Iraq y es ahí donde entra en escena Lyn (encarnado con tono caricaturesco por el bueno de George Clooney). Este hombre con capacidades mentales “especiales”, relata la creación, entrenamiento y decadencia del “Ejército de la Nueva Tierra”, dirigido por el visionario Bill (un Jeff Bridges canalizando al gran Lebowski) y traicionado por el “mala onda” de Nick (Kevin Spacey).

Está de más decir que la ironía reina: más de una sonrisa arrancan algunas referencias cinéfilas y críticas en forma de parodia a un sistema militar. Pero la sátira peca de sutil en muchos casos y la narración que va y viene a veces tropieza con su propio apuro. Entonces, la hilaridad se pierde donde podía haber funcionado.

Por suerte, tamaño desaprovechamiento casi no salpica a los actores quienes hacen su mejor esfuerzo por trasmitir tanta locura de historia. Así, el filme logra divertir con una parodia que evidencia hechos que, por increíbles que parezcan, pueden tener veracidad.

FICHA

Hombres de mentes

(The men who stared at goats), EEUU, 2009.

Calificación: * * 1/2 (Regular a Buena).

Dirección: Grant Heslov.

Guión: Peter Straughan, basado en el libro de Jon Ronson.

Reparto: George Clooney, Ewan McGregor, Jeff Bridges, Kevin Spacey, Stephen Lang.