Los pasillos del Instituto de Previsión Social (IPS) son hoy una postal de denuncias de casos de corrupción, dejadez y de inoperancia administrativa. Asegurados que, tras meses de espera, salen de los consultorios con largas listas de medicamentos que no encuentran en las farmacias internas, mientras miles de millones de guaraníes se reparten sin pudor en sábanas sobrevaloradas, beneficios direccionados para funcionarios jurídicos y construcciones adjudicadas, lo que alarga procesos y multiplica costos.
El IPS reconoce actualmente la falta de 46 medicamentos esenciales que se traducen en retrasos de procedimientos y tratamientos tardíos de enfermedades que pueden controlarse.
En las salas de espera resuena una frase repetida: “No hay, hay que comprar”. En el pasillo del área de Cardiología del Hospital Central, Miguela Cañete cuenta que esa misma mañana tuvo que gastar G. 180.000 en medicamentos e insumos que deberían ser proveídos por la institución. Ese gasto, relata, ya se convirtió en un promedio diario.
En el Instituto de Previsión Social (IPS), la demora administrativa no es solo un problema de gestión, es un factor de riesgo que se cobra vidas.
Licitaciones que no avanzan. Los procesos de compra de insumos, entre planificación, convocatoria, evaluación y adjudicación llegan a tiempos de espera absurdos de meses. Incluso si se deja de lado la deficiente planificación que incumple los plazos de publicación de los llamados, los procesos igualmente superan los 15 meses.
Un ejemplo es la compra de insumos para Nefrología. El proceso fue planificado en 2023, declarado desierto posteriormente y recién convocado en 2024, con recepción de ofertas en 2025. En 2026 continúa en etapa de evaluación cerrada.
Otro caso es la licitación 451862 – LPN 103-24 para la adquisición de stents medicados. El llamado se realizó en octubre de 2024, la fecha límite de consultas se fijó para setiembre de 2025 y la entrega de ofertas para enero de 2026. Tras más de 15 meses, el proceso sigue en evaluación cerrada, con impugnaciones y suspensiones parciales.
La última protesta fue presentada el 17 de febrero de 2026 contra las empresas adjudicadas Bioerix SA, Codex SRL, Droguepar SA e Index SACI. El monto del llamado asciende a G. 29.760.135.587. Situaciones similares se repiten en licitaciones para reactivos y medicamentos biológicos, también insumos para anestesia (ID 422889). En total, el proceso llevó 14 meses, desde el 16 de octubre de 2023 hasta el 27 de diciembre de 2024.
Medicamentos biológicos y biotecnológicos (ID 431134) desde su publicación el 05-07-2024 hasta la resolución el 27-12-2024 duró unos 5 meses y 22 días, incluyendo consultas, presentación de propuestas, subasta, entrega de ofertas y resolución final.
dESPILFARRO. En procesos de licitación, los plazos de pagos y análisis varían llamativamente. Y los antecedentes no cuentan; son varias las licitaciones en la mira, una de ellas de las maquinarias de triaje que aunque se encuentra suspendida, hoy en el Hospital 12 de Junio se instaló una de las máquinas.
Esta licitación de G. 35 mil millones quedó en manos de una superproveedora, Neighpart, esta es la misma adjudicada para la construcción fallida de quirófanos modulares y otros 18 contratos desde insumos hasta infraestructura.
También se encuentran G. 160.000 millones, que se destinaron en la adjudicación para lavandería y sábanas.
Entre las principales denuncias se ennumera que el IPS llegó a esos montos tras analizar los precios referenciales facilitados por Dysa, Lavatt y Ao Potî. Las primeras dos empresas conforman el consorcio Dylav, mientras que la tercera es parte de Industrias Médicas, coincidentemente adjudicadas en la convocatoria. Con lo que el IPS pagó G. 40.000 por el lavado de cada kilo de sábana, y por la compra de estos textiles G. 300.000.
Este contrato millonario quedó repartido en los lotes 2 y 3 que fueron adjudicados al consorcio Industrias Médicas, integrado por Ao Potî e Industrias Médicas del Paraguay. En tanto que el Lote 1, de servicios y provisión para el Hospital de Ingavi, fue adjudicado al consorcio Dylav, que está conformado por las empresas Lavatt y Dysa. En estas dos compañías están como accionistas a hijos del senador Luis Pettengill.
Soportar el dolor, una realidad de los asegurados por falta de insumos
Luis Miguel Grance llegó al IPS Central a las 07:00 y ya pasaron las 10:00 y todavía no consiguió que se le practicara una curación. En un accidente de trabajo sufrió heridas múltiples por el contacto con un cable de alto voltaje. Su medicación posintervenciones e internación incluye analgésicos fuertes como el tramadol y el parche de fentanilo.
Grance contó que estos están dentro de las indicaciones, el IPS no le proveyó y tendrá que comprar. El dolor con el que todavía convive es bastante fuerte.
Refirió que no le queda más que esperar soportar este sufrimiento en el momento no tenía idea si lo llamarían para la curación.
Sus familiares comentaron que compraron gasas para que se puedan realizar los procedimientos también para la curación, en cada proceso fueron los parientes quienes en múltiples idas y venidas a las farmacias de la zona cumplieron con estos requerimientos porque en la Farmacia del IPS fueron avisados desde el servicio que estos insumos básicos no se tenían.
Grance lamentó la falta de los analgésicos una y otra vez. Mientras sigue con la larga espera se encuentra con movilidad limitada sin poder girar el cuerpo por las quemaduras y el dolor crónico.
En el pasillo conviven más pacientes en este estado y todos coinciden en el pedido de insumos para los procedimientos básicos de asistencia.
Espera que se cobra vidas
- 15 meses de espera para recibir insumos es el promedio de las licitaciones
- G. 460.000 millones es lo que acumula en con tratos una superproveedora.
- G. 12 billones fue la recaudación entre aportes y otros ingresos del 2025 del IPS
Superproveedores se benefician de adendas y se salvan de denuncias
Obras multimillonarias llevan años sin traducirse en infraestructuras en el IPS. Una de ellas es la de quirófanos modulares del 2020 que tendrá salas en otro sitio luego de adendas hechas recién este año.
Otra situación compleja ocurre con obras fallidas por falta de planificación en el Hospital Central del IPS que terminan derivando en adendas.
Un ejemplo es el bloque modular quirúrgico en la planta baja del Hospital Central, que tenía que montarse en el séptimo piso del Hospital Central, estudios después de la millonaria adjudicación de G. 53 mil millones revelaron que la estructura no soportaría el peso de los equipos. Esta obra es un vestigio más de las denominadas “superproveedoras” del IPS, la empresa Neighpart, obtuvo el contrato por G. 53.000 millones para el reacondicionamiento con suministro e instalación de quirófanos modulares en el bloque quirúrgico central (ID 373013).
El proceso acumuló irregularidades señaladas por la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP) y por la auditoría interna del propio IPS. Como consecuencia, las salas de cirugía del séptimo piso permanecen cerradas desde 2024.
Neighpart, representada por Claudio Escobar Brizuela y anteriormente conocida como Chaco’i Industrial SA, acumula contratos con el IPS por G. 459.548.264.206.
En 2022 se confirmó mediante un informe de Gavilán & Asociados que el séptimo piso del Hospital Central no soportaba el peso de los equipos quirúrgicos instalados. La empresa solicitó ampliaciones por G. 8.100 millones para implementar una solución fotovoltaica que garantizara independencia energética. El 14 de abril de 2023 se aprobó por G. 8.186.400.000.
Un informe de auditoría interna del IPS, emitido en 2024, detectó fallas graves de planificación administrativa, entre ellas el desembolso de anticipos financieros sin plan de inversión ni garantías vigentes. También se constató el incumplimiento de plazos contractuales y la modificación irregular de condiciones de pago mediante adendas.
El informe reveló, además, que la solución fotovoltaica fue entregada antes que el sector que debía abastecer y que varios equipos quedaron abandonados. Hoy IPS promociona una Adenda al Contrato N° 06/2020, derivada de la Licitación Pública Nacional SBE N° 143/19 que luego de 6 años permite que las salas para los quirófanos modulares se realicen en el predio en planta baja.
Este año, también el IPS difundió en redes sociales un video promocionando la construcción del albergue para Unidad de Emergencias Médicas de Adultos (UEMA) exhibiendo que la obra es parte de la licitación de quirófanos fallida ID 373013. Este cartel fue retirado de la obra y en la práctica en el lugar se encuentran trabajando obreros del Consorcio TS, integrado por Sepropar y TOCSA SA, quienes responden a otra licitación por G. 50 mil millones para contratación de reacondicionamiento, reparaciones y reestructuración de áreas del Hospital Central del IPS.
Sin respuesta. Para despejar dudas sobre estas licitaciones desde el equipo tratamos de comunicarnos con la Lic. Cecilia Rodríguez, responsable de la UOC de IPS sin obtener respuesta.