EFE
Varios barrios del centro de la capital bonaerense parecen invadidos por las hormigas “carpinteras”, esas que son grandes (pueden medir hasta 9 milímetros) y de patas largas. El calor y las lluvias frecuentes las alborotan. Además, esta época favorece las condiciones de reproducción y entonces inundan patios, canteros y todo espacio al aire libre en plena ciudad Argentina.
Los especialistas admiten que la primavera húmeda y calurosa favorece la reproducción de esta plaga urbana. “Se meten por todos lados. No sabemos más que agujero tapar. Siempre encuentran un orificio nuevo y allí están”, comentó una de las víctimas de la plaga.
Identificadas con el nombre científico “linephitema humile”, las “carpinteras” son proclives a colonizar en las paredes, los huecos que se forman en las cañerías eléctricas y en las grietas de los revestimientos. Desde allí avanzan rápido hacia restos de alimentos hogareños, en especial los que contienen azúcar y también las que tienen harinas.
Con las tormentas aparecen porque salen de las aberturas, techos de madera o las bases de las casas para buscar alternativas a sus nidos, por si se inundan. En La Plata comienzan a aparecer también las promociones de las empresas dedicadas a la extinción de plagas. A los tradicionales combates contra cucarachas y ratas se suman ahora los operativos contra las “carpinteras”. Una de esas agencias informó que un trabajo de limpieza en una vivienda del centro cuesta entre 400 y 600 pesos (aproximadamente Gs 230.000). Incluye la provisión de los insecticidas y las tareas de prevención.