Según información oficial, cerca del 80% de la flota de ómnibus no circulaba, mientras que unos 74 vehículos habían sido dañados por los huelguistas durante sus manifestaciones.
Un tribunal laboral en Río dictaminó que por lo menos el 70% del servicio de buses debe estar funcionando, bajo pena de multa diaria equivalente a unos 22.500 dólares. Según el secretario de Transporte Municipal, Alexander Sansão, dos millones de cariocas dependen de buses de compañías tercerizadas por la alcaldía de Río, casi un tercio de su población.
Las autoridades pusieron a disposición más trenes, metros e incluso transporte marítimo para cruzar la bahía de Río. Además se movilizó a la Policía Militar para garantizar la seguridad de los autobuses. Cinco hombres que estaban apedreando un autobús fueron detenidos en la zona oeste de la ciudad, informó el portal de noticias G1.
La paralización, ocurre después de una primera huelga el jueves en la que 531 buses fueron dañados o quemados por los manifestantes, con un costo de 17 millones de reales (7,6 millones de dólares). Esta nueva medida se inició después de una audiencia el lunes donde no hubo acuerdo entre el tribunal laboral regional, los choferes en huelga y el sindicato de conductores y cobradores, contrario a las protestas. AFP