“La vicepresidenta Harris continúa con excelente salud”, dijo su médico Joshua Simmons en el informe, en el que dice que la también candidata a la presidencia “posee la resiliencia física y mental necesaria para desempeñar con éxito las funciones de la presidencia”.
En declaraciones a periodistas el sábado antes de un viaje a Carolina del Norte, Harris dijo que la falta de voluntad de Trump para publicar sus registros médicos era “un ejemplo más de su falta de transparencia”.
“Es obvio que, al menos su equipo, no quiere que el pueblo estadounidense vea todo lo que él es... y si está o no realmente apto para hacer el trabajo de ser presidente de los Estados Unidos”, agregó.
La campaña de Trump respondió diciendo que él también estaba “en perfecto y excelente estado de salud para ser comandante en jefe”, a la vez que señaló que Harris carecía de fuerza para liderar el país.
En agosto, Trump respondió a un periodista que con “mucho gusto” publicaría su informe médico, pero desde entonces no lo ha hecho.
Según Simmons, los más recientes exámenes médicos de Harris, realizados en abril, no indican nada “fuera de lo ordinario” y ella posee una “excelente salud”.
El informe más detallado señala que Harris reportó un solo tratamiento: Una inmunoterapia con alérgenos durante tres años para reducir los síntomas de las alergias estacionales.
La candidata demócrata también es ligeramente miope y usa lentes de contacto, según el informe.
La actual vicepresidenta espera que con este examen médico se alimente el debate sobre las facultades de Trump, quien a sus 78 años se convirtió en el candidato de mayor edad en la historia de las elecciones.
La cuestión de la edad y las capacidades mentales empezó siendo un factor importante en la campaña, hasta que el presidente demócrata Joe Biden, de 81 años, pasó la posta a Harris en julio tras un calamitoso debate contra el ex presidente republicano.