EFE y AFP
NUEVA YORK/WASHINGTON
El precio medio del diésel en Estados Unidos alcanzó este viernes los 5,85 dólares el galón (3,785 litros) por primera vez, impulsado por las guerras en Irán y Ucrania y su impacto en el suministro, según la Asociación Americana del Automóvil (AAA).
Esta cifra supone un aumento de aproximadamente el 60 % con respecto al precio medio del diésel en el mismo periodo de 2025, cuando se situaba en los 3,71 dólares por galón. El récord anterior se remonta a 2022, como consecuencia de la invasión rusa en Ucrania.
Los estados de EEUU con el precio del diésel más caro actualmente son California (7,7 dólares por galón), Hawái (7 dólares), Washington (6,8 dólares), Nevada y Oregón (6,2 dólares) y Pensilvania (6 dólares).
Los analistas atribuyen esta subida a los últimos ataques con drones por parte de Ucrania contra una base de depósitos de petróleo y baterías antiaéreas rusas en la ciudad balneario de Sochi y la localidad aledaña de Sirius.
Por su parte, el Ejército ruso atacó durante la pasada noche centros logísticos, instalaciones portuarias, buques e infraestructura del sistema energético ucraniano, según informó este viernes el Ministerio de Defensa del país.
Además, la guerra en Irán, que cumple seis meses sin haber alcanzado el objetivo de EEUU e Israel de derrocar al régimen de los ayatolás y que ha derivado en el bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz, también ha contribuido a la subida del diésel.
Andy Lipow, presidente de la firma Lipow Oil Associates, indicó a CNBC que, en total, se ha interrumpido alrededor del 8% del diésel que se necesita para satisfacer la demanda mundial de 28 millones de barriles diarios.
Según Lipow, la prohibición de Rusia de exportar diésel -una medida destinada a mitigar el impacto de los ataques ucranianos contra sus refinerías- afecta a unos 800.000 barriles diarios de diésel.
Mientras, el bloqueo de Ormuz ha afectado a unos 1,2 millones de barriles diarios de diésel, de acuerdo con el experto.
“PAN COMIDO”. Por su parte, el presidente Donald Trump dijo el viernes que la guerra con Irán es “pan comido” para Estados Unidos, un día después de que el vicepresidente JD Vance afirmara que no describiría el conflicto como una guerra.
“Muchas personas no la llaman una guerra. Yo la llamo un conflicto militar porque para nosotros es de poca monta. No es algo grande. Primero lidiamos con Venezuela y ahora esto”, dijo Trump a los periodistas cuando le preguntaron por los comentarios de Vance.