El agente fiscal informó en radio Monumental AM que recibió el informe forense a altas horas de la noche del lunes, donde el médico indica que un indígena fue herido con bala de plomo, mientras los demás fueron con proyectil de goma.
El hecho se registró en la comunidad Y’apo, situada en la zona de Corpus Christi, en el departamento de Canindeyú, el domingo último. Tras el tiroteo, falleció un guardia, mientras que más de 10 indígenas resultaron heridos.
Además, Lezcano señaló que se incautaron armas con balas de plomo de los guardias del establecimiento. De acuerdo con la denuncia del Instituto Paraguayo del Indígena (Indi), los mismos alegaron que solamente utilizaron armas con balines de goma. Adelantó que este martes habrá más detenciones.
El tiroteo ocurrió en la madrugada del domingo cuando guardias privados de la estancia aparentemente intentaron desalojar a los indígenas de su comunidad.
La comunidad Y’apo con el tiempo quedó en medio de una propiedad que figura a nombre de la firma Laguna SA. Los antecedentes indican que el pasado 20 de mayo los indígenas sufrieron un desalojo, cuando una comitiva fiscal, policial y guardias privados de la estancia ingresaron a la comunidad y destruyeron todo a su paso. Tres días después, los Avá, que reivindican el sitio como tierra ancestral, habían vuelto a ingresar.