09 abr. 2026

Grado de inversión y mora con proveedores

Reiteradamente mucha gente me pregunta: ¿Cómo es posible que el Paraguay tenga grado de inversión en su calificación de riesgo teniendo un enorme atraso en el pago de su deuda con los proveedores del Estado?

El grado de inversión que tenemos significa que la deuda de nuestro país tiene un bajo riesgo de incumplimiento de pago, pero sin embargo, es de conocimiento público que la mora del Estado con las empresas farmacéuticas y constructoras hoy se acerca a los 1.000 millones de dólares.

Esta situación paradójica requiere de una explicación sencilla sobre qué es y qué no es el grado de inversión, qué mide y qué no mide y, finalmente, para qué sirve y para qué no sirve acceder al mismo.

La calificación de riesgo evalúa básicamente el riesgo de incumplimiento de pago de la deuda soberana de un país determinado.

Deuda soberana son los bonos emitidos en el exterior, los préstamos recibidos de los organismos internacionales, la deuda externa en general.

Las calificadoras de riesgo –Moody´s, Standard & Poor´s, Fitch– son empresas que evalúan a los países y le ponen una nota, como en un examen, sobre su capacidad de honrar sus deudas. Si la misma es muy buena lo incluyen en la categoría de grado de inversión (Investment Grade), es decir, de bajo riesgo de incumplimiento de pago.

Si la nota es mala, los títulos de deuda emitidos por ese país entran en la categoría de grado especulativo –también llamado bono basura o Junk bond– que son de alto riesgo de incumplimiento de pago. Paraguay estaba en esta categoría hasta el año 2024, cuando pasamos a la categoría superior.

La calificación es de utilidad para el extranjero interesado en financiar al Paraguay, que puede ser una persona física o jurídica, un fondo de inversión o un banco internacional. Para esta calificación del país se tiene en cuenta su nivel de deuda sobre el PIB, su inflación, sus reservas internacionales y su historial de cumplimiento de pagos en el pasado.

En estos puntos, el Paraguay tiene una muy buena calificación porque tiene un manejo macroeconómico muy prudente y un historial de pago de Deudas soberanas impecable. Nunca ha hecho default de su deuda externa. Los atrasos en el pago a los deudores internos del país, como son los proveedores del Estado No son deuda soberana. Son deudas internas que pueden deberse a una mala gestión presupuestaria o a una tensión de liquidez transitoria.

Claramente, y desde hace mucho tiempo el Estado paraguayo siempre ha privilegiado el pago de la deuda externa sobre la deuda interna. Las deudas externas se pagan en fecha y las deudas internas se retrasan.

Por supuesto, si estos atrasos no se solucionan en un tiempo razonable pueden afectar la confianza externa sobre el país y eso a su vez puede afectar su calificación internacional de riesgo.

Es importante saber que el grado de inversión del Paraguay es más parecido al grado de inversión del Perú que al de Chile o el Uruguay.

El grado de inversión de Chile (A) y el de Uruguay (BBB+), se debe a que tienen instituciones muy fuertes, son democracias consolidadas, tienen una Justicia independiente y una gran capacidad del Estado para recaudar impuestos. Ellos tienen un grado de inversión institucional.

No es el caso del Perú (BBB) y del Paraguay (BBB-) que tienen democracias jóvenes e instituciones débiles, pero con una macroeconomía estable, bajo nivel de deuda y con un Banco Central relativamente independiente. Estos países tienen un grado de inversión macroeconómico.

El Paraguay con su calificación BBB- está en la frontera entre el grado de inversión y el grado especulativo, por lo cual es imprescindible que hagamos las reformas institucionales que están pendientes y solucionemos los problemas de atrasos en las deudas con los proveedores, que son internas, pero que pueden afectarnos externamente.

Tenemos que cuidar lo que hemos ganado y seguir avanzando en mejorar nuestra calificación.

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