En la tarde del sábado 17 de agosto, fueron secuestrados y ejecutados cuatro guardias y un policía que estaban a cargo de la seguridad del establecimiento ganadero Cororó de la ciudad Tacuatí del departamento de San Pedro.
Acto seguido, un policía resultó herido en una emboscada luego de haber dejado a un equipo táctico de la Policía, que tenía como misión hallar con vida a los hombres secuestrados.
Se trata de Justino Vázquez, quien recibió dos impactos de bala que lo dejarán fuera de servicio por un tiempo. Las balas le produjeron una fractura en la pierna derecha y una fisura en el hombro, de donde la bala aún no se puede extraer.
Tras la autopsia, se supo que los hombres fueron ejecutados y primeramente puestos de rodilla. Estos son: Ramón Norberto Ayala Insaurralde, Catalino Ortíz Larrea, Pedro Pablo Ramírez Esquivel y el suboficial mayor, Feliciano Coronel Aguilar, quien en ese momento hacía de guardia en la estancia.
El otro guardia, Jorge Sebastián Rojas Vera, también fue puesto de rodilla . Aparentemente intentó huir y recibió impactos de bala en los glúteos. Además, se encontaron signos de que recibió latigazos en la espalda. Una vez que cayó al suelo fue disparado también en la parte trasera de la cabeza, lo que finalmente terminó con su vida.
El domingo 18 de agosto, otros tres policías resultaron heridos en un atentado de la ruta 3 General Aquino, donde los criminales utilizaron artefactos explosivos y armas de fuego.
Los policías no tuvieron tiempo de responder a la balacera y lograron alejarse del lugar, pero a un kilómetro y medio la patrullera paró debido a que las cubiertas reventaron. Afortunadamente el caso no pasó a mayores y los policías Francisco León Machado, Sebastián Benítez y Emiliano Rivarola quienes estaban a bordo del rodado, no sufrieron heridas de gravedad.
Alrededor de 200 policías de agrupaciones especiales se encuentran desde el sábado incursionando en los montes adyacentes al río Ypané, aún sin resultados concretos. No obstante, el temor se acrecienta en el norte, donde los pobladores se mantienen más callados que nunca.
El Paraguay cuenta con un nuevo gobierno, con nuevos hombres al frente de la Policía y del Ministerio del Interior, de quienes la gente aguarda respuestas para que se acabe la zozobra en el norte.
“La gente más pobre y más humilde es la que está muriendo en el norte” decía Tomás Vázquez, hermano del policía herido en la noche del sábado.
Terroristas. El ministro del Interior, Francisco De Vargas calificó al EPP como grupo terrorista y así se convirtió en la primera persona que da ese status a la banda criminal.
Mensaje. Distintos personajes del ámbito político se pronunciaron al respecto . El exsenador colorado Hugo Estigarribia sostiene que el ataque del EPP “es un claro mensaje hacia el discurso de Cartes”, en alusión a su discurso de asunción, donde señalaba que los grupos armados no marcarían las pautas de su gobierno.
Estigarribia señaló que los actos criminales tienden a recordar a la comunidad de la zona que no deben delatarlos y también es una advertencia para la fuerza pública para que tengan en cuenta su poderío.
“Si el presidente Cartes dijo que el EPP no le marcaría la agenda, yo le digo que en la agenda ya está este hecho” es lo que dijo el expresidente y senador del Frente Guasu, Fernando Lugo, al tiempo de reclamar por las muerte de cinco campesinos en manos de sicarios que aún no fueron aclaradas.