LA PAZ
El Gobierno del presidente Rodrigo Paz continúa bajo presión debido a las manifestaciones. Ayer miércoles, policías se enfrentaron a manifestantes que reclaman la dimisión del mandatario de centroderecha, quien evalúa decretar un estado de excepción para contener con militares la ola de protestas que empezó hace cinco semanas. Los huelguistas, entre ellos sectores que responden al ex presidente Evo Morales, quien cuenta con orden de captura por un caso de estupro, tumbaron contenedores y prendieron fuego a desperdicios para armar barricadas cerca de la plaza de armas de La Paz, donde está el Palacio de Gobierno.
Los efectivos policiales los dispersaron con gases lacrimógenos, mientras los movilizados les arrojaban piedras y cartuchos de dinamita.
Los manifestantes rechazan las propuestas de reformas de Paz, quien puso fin a 20 años de gobiernos socialistas liderados por Evo Morales (2006-2019) y Luis Arce (2020-2025).
ESTADO DE EXCEPCIÓN. Paz, con siete meses en el poder, denunció que las protestas son impulsadas por “narcoterroristas” y promulgó una ley que le permite ahora declarar un estado de excepción. Con esa medida se restringirían las libertades de reunión y movimiento, y las fuerzas armadas podrían apoyar a los policías en la desactivación de decenas de bloqueos de carreteras que asfixian a las principales ciudades del país.
La escasez de alimentos, combustibles y medicinas se agudiza debido a los bloqueos en La Paz y El Alto, algunas de las urbes más afectadas.