“Yo lo que creo es que hay más elementos para sostener eso”, manifestó De Vargas en Radio Monumental AM cuando fue consultado sobre si se puede vincular al EPP con el narcotráfico. La razón es que la prueba de vida de Arlan Fick, secuestrado hace 204 días, y Edelio Morínigo, 110 en cautiverio, vio la luz en el momento de varios operativos de búsqueda de los asesinos del periodista Pablo Medina.
Para el ministro, el video “no puede ser una mera coincidencia temporal con lo que está ocurriendo en Canindeyú”. Durante el allanamiento, este miércoles, en una quinta del intendente de Ypejhú, Vilmar “Neneco” Acosta, los agentes encontraron “una suerte de complejo marihuanero”.
De Vargas solamente atinó a decir que la corrupción “permeó a las autoridades” del Departamento de Canindeyú y se debe sanear lo más que se pueda.
Con respecto al video, señaló que el joven Fick fue coaccionado porque estaba leyendo una carta que le dieron y estaba rodeado de gente armada. Si bien deslizó que hay una esperanza de la liberación de los secuestrados, el titular de la cartera de seguridad afirmó que “no se sabe cuándo será eso”.
“Todo lo que declaren estos criminales por su boca o por boca de terceros no puede ser tomado como verdad”, agregó.
Acerca de la acusación del grupo sobre la muerte de Isaac Arce, el peón fallecido el día del secuestro de Arlan en Paso Tuyá, De Vargas alegó que “quieren culpar una vez más al Gobierno de un homicidio hecho por ellos”. Igualmente, destacó que tanto a Fick como a Morínigo “se los ve muy bien”, además de estar sanos y salvos. A diferencia de otras víctimas del grupo a las que se las vio “andrajosas y muy mal cuidadas”, según el ministro.