Economía

Ganaderos se muestran cautos con nuevo esquema de vacunación del Senacsa

Los ganaderos están “muy bien preparados” para responder al sistema de vacunación que se dispondrá a partir de la siguiente campaña, señaló el presidente de la Asociación de Brangus, Joaquín Clavell.

El titular de la mencionada organización fue consultado sobre su opinión acerca del cambio introducido por el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), el cual afectaría al sistema de vacunación contra la fiebre aftosa y la brucelosis.

Recordemos que la semana pasada el Senacsa decidió por resolución derogar una anterior en la que se facultaba a la Fundación Servicios de Salud Animal (Fundassa), dependiente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), a encargarse de la campaña de vacunación.

Según denunció el ministro de Agricultura y Ganadería, Luis Gneiting, este sistema proponía una especie de monopolio en la venta y distribución de los biológicos.

El presidente de la Brangus se mostró cauto en sus opiniones y dijo que los ganaderos son responsables en lo que respecta a la vacunación y saben qué hacer.

Desde la ARP aclararon que la Fundassa no dejará de funcionar pese a que las vacunas se han liberado. Seguirá trabajando en conjunto con los ganaderos y el Senacsa dentro de la campaña de vacunación.

La próxima y última campaña de vacunación contra la fiebre aftosa y la brucelosis se realizará en el mes de julio, informó por su parte el director de Sanidad Animal del Senacsa, Daniel Estigarribia.

Para esa campaña, se retrotraerán a las normativas establecidas en el 2012 en una resolución que especifica los requisitos para casas expendedoras de productos biológicos y centros de distribución de vacunas de las comisiones de salud animal.

El hato ganadero asciende a en 13.500.000 cabezas de ganado, según Senacsa. En base a este número, se calcula que se necesitan 31 millones de vacunas para las tres campañas a lo largo del año.

Descargo. El protagonista de la denuncia de Gneiting, Carlos Trapani, quien fuera presidente de la Fundassa, negó que se trate de un monopolio. Explicó que la fundación compraba las vacunas de todos los distribuidores para precautelar la calidad y unificar el precio de las mismas, así el productor con pocas cabezas compraba al mismo precio y calidad que el que tenía miles.

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