Sábado|14|JUNIO|2008
Fernando Lugo decidió definir parte de su futuro gabinete. Algunos nombres eran esperados, pero otros resultaron una sorpresa. Además, los “excluidos” de momento, no dejan de llamar la atención.
La nómina de su futuro gabinete no evidencia ninguna tendencia ideológica. Es multipartidaria y poco técnica.
De hecho, la conformación iba a darse de esta manera, ante la participación del PLRA, un partido ideológicamente ubicado a la “derecha”, en la Alianza Patriótica que llevó al cargo a Lugo.
Los confirmados son Blas Llano para Justicia y Trabajo; Rafael Filizzola para Interior; Esperanza Martínez para Salud, Milda Rivarola para Cancillería; Cándido Vera Bejarano para Agricultura y Ganadería; Efraín Alegre para Obras Públicas y Miguel López Perito como ministro Secretario de Presidencia; Pablino Cáceres para la Secretaria de Acción Social (SAS).
Filizzola, Rivarola, López Perito y Cáceres representan un ala progresista, mientras que los liberales de una línea de centro derecha, atendiendo a la ideología del propio PLRA.
Está nómina se une a los anteriormente confirmados Dionisio Borda para Hacienda; Martín Heisecke para Industria y Comercio y Luis Bareiro Spaini para Defensa.
Borda ya había participado del gobierno saliente y aunque venido de un ala progresista se mostró en el centro, negociando incluso con el Fondo Monetario Internacional. Heiscke, un empresario, pertenece al PLRA y también así como sus correligionarios representa un ala centro derecha. Bareiro Spaini, un militar retirado, de alguna manera está ubicado al menos como conservador.
Llano, Alegre y Vera Bejarano constituyen las cartas en busca de un buen relacionamiento con el Partido Liberal Radial Auténtico (PLRA). Ninguno responde a Franco.
EXCLUIDOS. Llama la atención que el presidente electo excluyó de entre los posibles ministros a políticos de primer anillo como Aníbal Carrillo Iramain y Camilo Soares.
VACANTES. El único ministerio que queda vacante es el Educación. Además de otras secretarias como Mujer, Niñez y Técnica de Planificación.
Aunque aún quedan cargos importantes como director de Itaipú y Yacyretá y la presidencia en las empresas estatales. También están pendientes unos 400 cargos de confianza en todos los ministerios y entes públicos.