“Una pasión de dos ruedas muy difícil de explicar, si no la vivís”. Así define el harlero Gustavo Vigo ese sentimiento que nace al manejar una motocicleta de la legendaria marca Harley-Davidson, que cumple 110 años circulando, atrayendo a fanáticos y construyendo a su paso un estilo de vida.
Los próximos 2, 3 y 4 de mayo se realizará el 5.º Encuentro Internacional Harley Paraguay y se anuncia que contará con la presencia de 500 harleros de distintos países.
Con cuatro encuentros exitosos en su haber, este año el Harley Club Paraguay busca consolidar la marca país en esta actividad.
“Ahora se muestra una imagen diferente de Paraguay, porque antes los harleros no querían venir por las coimas que tenían que pagar al cruzar la frontera. Nos pusimos la meta de que esta gente cambie su forma de pensar gracias a la Senatur, la Caminera, la Policía Nacional y Migraciones”, resaltó Gustavo Vigo.
El evento anual tiene actualmente un prestigio ganado entre sus pares de la región del continente y esto enorgullece a los organizadores y las instituciones que hacen posible la actividad que moviliza a todo un equipo de trabajo.
Liz Cramer, ministra de Turismo, resaltó durante el lanzamiento del 5.º Encuentro la forma en que esta actividad incentiva al turismo y al movimiento comercial gracias a la gran cantidad de personas que movilizan, que se hospedan en hoteles y que llevan algún recuerdo de Paraguay.
UN ESTILO DE VIDA. Vigo señaló que la cultura Harley es mucho más fuerte que cualquier cosa, “porque nada te obliga y la pasión te mueve. No hay egoísmo, no hay envidia. Cada uno es feliz cuando ve que el otro tiene la moto más linda, se festeja la compra de un espejo, de un señalero. Hay camaradería”, remarcó.
Todo comenzó en 1903 cuando William Harley y Arthur Davidson construyeron el primer modelo de la famosa motocicleta de nombre compuesto. Los fabricantes no imaginaron que décadas más tarde -en 1983- se crearía el Harley Owners Group, el club mundial de amantes de las motos que despiertan pasiones, y que también tiene adeptos en Paraguay.
Así, el Harley Club Paraguay cuenta actualmente con 300 miembros y el único requisito es tener la moto “leyenda”. Si se pregunta a un harlero en qué consiste esta cultura, lo resumirá con una palabra: camaradería.
“Consiste en una confraternidad. Nos juntamos y constantemente viajamos compartiendo la misma pasión en todos los encuentros en el continente. La moto es el espíritu de unidad que hace esta pasión un viaje en dos ruedas”, resaltó el fanático.
Hace cinco años, los aventureros de rutas se organizaron e impulsaron el primer encuentro de harleros del país, pudiendo la gente ver decenas de motos con diferentes tipos de accesorios desfilando por las arterias de Asunción. Algo que solo se podía ver en las películas de Hollywood.