Según el diario, el brazo de inteligencia de la Guardia Revolucionaria mantiene arrestado al que fuera presidente de Irán entre 2005 y 2013, Mahmoud Ahmadineyad, tras conocer que Israel mantuvo contactos con él con el objetivo de convertirlo en un posible relevo del actual régimen, si este caía.
El periódico asegura que Israel pagó de forma secreta parte de los gastos de alojamiento y viaje del ex presidente y que agentes israelíes se reunieron con él en varias ocasiones en el extranjero.
De acuerdo con el rotativo, uno de los objetivos de la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero era favorecer un cambio de régimen e instalar a Ahmadineyad como nuevo líder del país.
El diario agrega que el mismo día en que comenzó la ofensiva, un ataque aéreo israelí alcanzó el complejo residencial de Ahmadineyad para eliminar a sus guardaespaldas y destruir su vehículo blindado.
Poco después, un automóvil conducido por agentes del Mossad, el servicio de inteligencia exterior israelí, lo evacuó del lugar, según funcionarios estadounidenses e israelíes citados por el periódico.
El pasado mes de marzo, la revista The Atlantic ya había apuntado que la operación tenía como objetivo sacar a Ahmadineyad de las restricciones de movimiento impuestas por las autoridades iraníes.
Según NYT, las autoridades iraníes descubrieron los contactos de Ahmadinejad con Israel y la Guardia Revolucionaria lo puso bajo arresto domiciliario.
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Ahmadineyad llevaba meses sin aparecer en público hasta el pasado lunes, cuando asistió al cortejo fúnebre del ex líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jameneí, asesinado durante el primer día de la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Durante su presidencia, Ahmadineyad destacó por su retórica contra Israel y por impulsar el programa iraní de enriquecimiento de uranio.
Dos antiguos colaboradores del ex mandatario afirmaron al NYT que su principal motivación siempre fue conservar el poder, más que obtener beneficios económicos.
Ahmadineyad dejó el cargo en 2013 tras alcanzar el máximo de dos mandatos presidencial que permite el sistema político iraní.
Fuente: EFE.