“Es muy difícil que sepan quiénes estaban en el vehículo y con más razón, uno podría dudar que a una comitiva de Derechos Humanos iban a atacar”, manifestó el comisario Antonio Gamarra a radio Monumental 1080 AM, este miércoles.
Gamarra dijo que una de las hipótesis que se maneja es que el grupo armado no tenía conocimiento de quienes iban realmente a bordo de la patrullera y pudieron asumir que se trataba de alguna autoridad política o policial, por la seguridad de la caravana. Dos patrulleras, una adelante y otra atrás, resguardaban la seguridad de los integrantes de la comitiva.
“El vehículo en el que estaba el suboficial Burgos era el último de los tres”, indicó el jefe policial y explicó que durante el procedimiento realizado esta mañana se encontraron vainillas de 5.56 y 9 milímetros, por lo que se estima que los atacantes utilizaban armas de grueso calibre.
También informó que por la forma del ataque, se estima que fue más de un francotirador y se realizaron varios disparos “de milagro los otros oficiales no fueron heridos por las balas y no tuvieron mayores lesiones en el vuelco”, indicó al referirse a los agentes que resultaron ilesos.
Zona boscosa
El comisario Gamarra manifestó que el costado del camino, a pocos metros de donde se dio la balacera, linda con un pequeño monte.
Indicó que desde allí pudieron estar vigilando lo que ocurría, ya que el lugar no puede ser considerado fácil como para una emboscada.
“El lugar ya estaba totalmente fuera de riesgos, ellos ya estaban a 40 kilómetros de la zona de mayor peligro, Tacuaty Poty, estaban a 2,5 kilómetros de la ruta 3", refirió.
Así también, mencionó que en el lugar se está realizando la construcción de una calle empedrada por lo que normalmente hay varios obreros, pero a la hora de lo ocurrido (16.30) estos ya se habían retirado.