La carencia de recursos y apoyo profesional dentro de las escuelas públicas, falta de psicólogos, orientadores y otros especialistas esenciales impide brindar la atención necesaria a estudiantes con necesidades especiales, como aquellos con autismo o trastornos de aprendizaje. Estos son algunos de los desafíos que deben enfrentar, según Wilfrida Concepción Cristaldo, docente comprometida con la educación de los excluidos.
‘‘Muchos compañeros siempre me mencionan que cargan una mochila en las instituciones públicas, no tener, por ejemplo, psicólogos, orientadores, psicoped necesarios para poder dar una atención de calidad a los estudiantes’’, expresó.
La distancia y los costos adicionales de transporte agregan una capa de dificultad a la situación, dejando a muchos estudiantes sin acceso a los servicios que necesitan desesperadamente. En este contexto, los maestros se ven obligados a hacer malabares para proporcionar una educación de calidad, a menudo con recursos limitados y sin el apoyo necesario.
Cumplimiento. La docente Solvey Benítez, presidenta de la Unión Paraguaya de Profesionales de la Educación, comenta que la situación del docente paraguayo refleja discrepancias entre lo que dice el Estatuto del Educador y la realidad laboral. Por ejemplo, ciertos derechos establecidos en la Ley 1725, vigente desde hace 23 años, nunca se cumplieron.
Se trata de la bonificación familiar, que debería ser el 5% del salario, pero solo reciben G. 80.000 por hijo. Otro punto es la jubilación, que debería ser automática, pero no lo es. ‘‘Es el docente el que debe gestionar y esperar su desvinculación que se retrasa años’’.
El proceso para ascender en el escalafón docente lleva en promedio tres años para cobrar y los concursos para cargos docentes que antes se convocaban al menos una vez al año, ahora se convocan cada tres años.
Los reemplazantes por maternidad esperan de 2 a 4 años para recibir sus pagos y los docentes que interinan los cargos vacantes, en su mayoría son ingresados por cuoteo político, por tráfico de influencia o nepotismo, explica.
También la figura del interinazgo en los concursos que tienen prioridad por pertenecer a la institución en detrimento del principio constitucional de igualdad de oportunidad para todos. La politización de la educación, especialmente en cargos gerenciales.
‘‘Estas deudas históricas del Estado con el magisterio nacional generan frustración y desigualdad en el sistema educativo paraguayo. Entre ellas se puede mencionar la urgencia de reformas estructurales y mayor transparencia’’, resalta la docente Benítez.