EFE
Se trata, respectivamente, de E.D.L., M.A.R., R.O.L. y E.N.M., que el 26 de junio ingresaron a Uruguay a través del Puente Internacional General San Martín, que une la ciudad uruguaya de Fray Bentos y la zona argentina de Puerto Unzué y al llegar a Montevideo se trasladaron hasta el casino Sofitel de Carrasco para jugar a la ruleta.
Ubicados en forma de cruz en lugares estratégicos, fingían ser apostadores al ocupar los cuatro colores del paño de la ruleta, dejando escaso margen para la incorporación de clientes del casino.
Los cuatro implicados se asociaron para desplegar una maniobra fraudulenta por la que asumían roles predeterminados e intentaron inducir en error al personal del casino buscando de esa forma su provecho personal, explicó este jueves el Poder Judicial uruguayo en un comunicado.
Fue un cliente del casino quien se percató de lo ocurrido y comunicó los hechos al encargado de seguridad.
Una de las ahora detenidas fue la última en pasar por caja y cambiar sus fichas a dólares, a diferencia de los otros dos que fueron arrestados al día siguiente, ella fue detenida en el Casino por personal de seguridad.
Por su parte, la Justicia dispuso una orden de captura internacional para el argentino E.N.M., que según el auto de procesamiento consiguió escapar en el automóvil con el dinero obtenido de manera ilícita, de la que no se especificó el total y que habían acordado repartirla proporcionalmente.