Según los datos de la Encuesta Permanente de Hogares Continua (EPHC) 2025 del Instituto Nacional de Estadística (INE), las mujeres de 15 y más años registran un promedio de 10,3 años de estudio, superior al de los hombres, que alcanzan 10,1 años en promedio. Sin embargo, esta ventaja educativa no se traduce en igualdad de ingresos en el mercado laboral.
El ingreso promedio mensual de las mujeres ocupadas asciende a G. 2.767.000, mientras que el de los hombres alcanza G. 3.640.000. La diferencia supera los G. 870.000 mensuales, lo que evidencia una brecha salarial persistente pese a los avances en formación académica.
En términos de participación, 1.419.378 mujeres se encuentran ocupadas, lo que equivale a una tasa de ocupación del 60,8% al cuarto trimestre de 2025. No obstante, al analizar la estructura del empleo, se observa que una parte importante de las mujeres se concentran en categorías de menor remuneración relativa.
El 31,3% se desempeña como empleada u obrera del sector privado, el 29,6% trabaja por cuenta propia y el 15,9% se dedica al empleo doméstico. Además, un 7,2% es trabajadora familiar no remunerada. Solo el 3,1% se ubica en la categoría de empleadora o patrona.
Los datos también muestran que el 38,5% de los hogares del país está encabezado por mujeres, lo que refuerza la dimensión económica del fenómeno. Esta brecha de ingresos no solo impacta en la autonomía individual, sino también en el bienestar de miles de familias.
En un contexto en el que la población femenina representa el 49,8% del total del país, estos datos permiten dimensionar la participación de las mujeres en la estructura demográfica y en el mercado laboral, así como los desafíos pendientes en materia de equidad económica y oportunidades, señala el INE.