RÍO DE JANEIRO
Las autoridades brasileñas detuvieron este miércoles a diez personas en una operación contra una red acusada de lavar dinero procedente del narcotráfico para tres de las principales organizaciones criminales del país y que tendría vínculos con un integrante del grupo terrorista Al Qaeda, informaron fuentes oficiales.
Según un comunicado de la Policía Civil del estado de Río de Janeiro, responsable por la operación, la red de lavado de dinero operó entre 2021 y 2024 mediante empresas de fachada y movió más de 100 millones de reales (unos 18 millones de dólares / 17 millones de euros) procedentes de actividades ilícitas.
CONEXIÓN TERRORISTA. “Las investigaciones identificaron una posible conexión financiera internacional (de la red desarticulada) con un integrante de la organización terrorista Al Qaeda”, asegura el comunicado, que no ofreció más detalles sobre este supuesto vínculo.
La denominada Operación Hawala, coordinada por la Policía Civil de Río y el Ministerio Público regional, se desarrolló de forma simultánea en los estados de Río de Janeiro, São Paulo, Minas Gerais y Paraná, donde además fueron ejecutadas 37 órdenes de registro e incautación.
BLANQUEO. Las investigaciones apuntan a que el grupo prestaba servicios de blanqueo de capitales para el Terceiro Comando Puro (TCP), además de ocultar recursos del Comando Vermelho (CV) y del Primeiro Comando da Capital (PCC), estas dos últimas consideradas la mayores organizaciones criminales de Brasil.
La investigación comenzó en la favela de São Carlos, en el centro de Río de Janeiro, área de influencia del TCP, pero posteriormente permitió descubrir una sofisticada estructura financiera que funcionaba como una especie de “prestadora de servicios” para diferentes organizaciones criminales.
Los responsables por la operación identificaron además a un grupo de empresarios de origen libanés, propietarios de empresas registradas en São Paulo y Minas Gerais, que supuestamente integraban el núcleo responsable por la circulación nacional e internacional de los recursos ilícitos.
TRIPLE FRONTERA. Las pesquisas también detectaron indicios de operaciones del grupo en la denominada Triple Frontera entre Brasil, Paraguay y Argentina, una región vigilada desde hace décadas por organismos nacionales e internacionales debido a los riesgos de lavado de dinero y financiación del terrorismo.
Uno de los principales elementos bajo investigación es una relación comercial entre una empresa vinculada a los sospechosos y un individuo señalado por autoridades internacionales como integrante de una estructura de financiación de Al Qaeda. De acuerdo con la Policía, ese hombre figura en la lista de sancionados por la Office of Foreign Assets Control (OFAC), la oficina del Departamento del Tesoro de Estados Unidos encargada de aplicar sanciones económicas.