Las inundaciones que afectan al Departamento de Misiones y, en especial, a las zonas ribereñas de Ayolas, abren un nuevo frente de preocupación para los productores ganaderos por la falta de alimentos suficientes para los animales que fueron trasladados a terrenos más altos. Aunque las tareas de rescate permitieron retirar a unas 3.000 cabezas de ganado de las áreas anegadas de este distrito, la disponibilidad de pasturas comenzará a ser insuficiente para todos esos vacunos, en el corto plazo.
Juan Manuel Achucarro, concejal departamental y responsable de las tareas de asistencia agropecuaria en el distrito de Ayolas, advirtió que, en un plazo de entre 8 y 15 días, los animales podrían empezar a sentir la escasez de pasto en los establecimientos donde fueron reubicados. Explicó que muchos productores consiguieron piquetes con pasturas para recibir al ganado, pero esos recursos naturales se agotarán a medida que se prolongue la permanencia de los animales fuera de sus lugares habituales de pastoreo.
“Hoy por hoy, los animales todavía están con fuerza y mantienen su estado corporal, pero de aquí a 8 o 15 días mi preocupación es que empiecen a sufrir la falta de pasto”, señaló Achucarro, al alertar sobre la necesidad de contar con asistencia alimentaria antes de que el déficit nutricional afecte la condición física del ganado.
Para garantizar la alimentación y la atención sanitaria del ganado, Achucarro señaló que los animales que abandonaron las zonas inundadas deberán recibir fardos de heno, sal proteica y, cuando existan recursos suficientes, alimentos balanceados para complementar las pasturas disponibles.
Para responder a esta situación, ya se realizaron gestiones ante organismos e instituciones, entre ellos la Entidad Binacional Yacyretá, la Secretaría de Emergencia Nacional, el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) y la Asociación Rural del Paraguay (ARP).