La propuesta tiene como objetivo detectar enfermedades relacionadas con el trabajo, establecer controles médicos según los riesgos de cada actividad y garantizar un seguimiento de la salud de los trabajadores durante su vida laboral, según un comunicado institucional.
Con la nueva reglamentación se prevé que los controles médicos no se limiten al ingreso a un empleo, sino que permitan identificar posibles problemas de salud relacionados con las condiciones de trabajo y realizar un seguimiento a lo largo de la trayectoria laboral de cada persona, aclararon desde el Ministerio de Trabajo.
La ministra de Trabajo, Mónica Recalde, y el ministro de Salud, Isaías Fretes, se reunieron el jueves para analizar el proyecto de nueva reglamentación, elaborado tras varios meses de trabajo técnico entre ambas instituciones y especialistas en medicina del trabajo.
Le puede interesar: Brasil reduce la jornada laboral: ¿Qué pasó con el proyecto en Paraguay?
Durante el encuentro, Recalde destacó la necesidad de actualizar una normativa que presenta dificultades de aplicación y adecuarla a los avances de la medicina del trabajo y a los estándares internacionales.
Señaló que la identificación de enfermedades profesionales requiere evaluar la salud de los trabajadores desde su incorporación al empleo y durante el desarrollo de sus actividades.
Nueva propuesta
La propuesta introduce modificaciones orientadas a mejorar la prevención y el seguimiento de la salud ocupacional.
Entre las modificaciones se encuentran los controles durante la vida laboral, además de los exámenes de ingreso y periódicos. Se contemplan también evaluaciones ante cambios de funciones o el reintegro al trabajo.
Igualmente, los exámenes según los riesgos, es decir, las evaluaciones médicas se ajustarían a las tareas y condiciones de cada puesto, especialmente en actividades peligrosas o insalubres.
Entre otras modificaciones, se encuentra la detección temprana de enfermedades, que consistirá en que los controles permitirían identificar posibles enfermedades relacionadas con el trabajo y orientar medidas preventivas antes de que se agraven.
Finalmente, la protección de los antecedentes médicos. Esto consistirá en que se establecerían criterios para garantizar la confidencialidad y conservación de la información sobre la salud de los trabajadores.
El nuevo proyecto pretende superar un enfoque centrado en el cumplimiento documental y convertir los exámenes médicos en una herramienta efectiva de prevención. La propuesta continuará su revisión técnica y jurídica antes de ser sometida a consideración de las autoridades competentes para su eventual aprobación.