El día 23 de octubre, el presidente de la ANDE, Ing. Miguel Báez, divulgó una nueva resolución, P/Nº 52552/2026 que crea una nueva categoría de clientes, las “industrias electrointensivas de tecnología avanzada”, con tarifas propias. “Definimos los criterios y requisitos de acreditación, se habilitaron niveles de tensión en 220 kV, 76 kV y 23 kV”, explicó.
El presidente de la ANDE informó que la tarifa prevé una actualización de 2,5% al año de acuerdo con el índice de la inflación norteamericana, y además de eso una revisión bianual a partir de la variación de la tarifa en promedio en esos últimos dos años.
La resolución exige la presentación de información acerca de la infraestructura técnica, como arquitectura de redes, especificaciones del hardware y capacidad de consumo instalada; antecedentes y validación comercial de la empresa; los requerimientos eléctricos del proyecto.
En cuanto al ámbito financiero, se solicitará la presentación de inversión total declarada, gasto operativo anual y estructura de capital prevista; así como declaraciones y documentos conforme a la normativa sobre lavado de dinero.
Unas 40 empresas interesadas ya avanzaron en la negociación, consultas que suman unos 6.000 MW de potencia.
Advertencias de Ferreira ante negociaciones de ANDE
En la conferencia sobre el contrato con Kuntur, empresa relacionada con Araico, el presidente de la ANDE dio especificaciones sobre la tarifa acordada. “En 23 kV empezamos con 56,39 dólares por megavatio hora. Cuando pasen a 220 kV, la tarifa inicial es de 48,91 dólares. Esta es la tarifa de referencia de 2026; a partir de ahí se ajusta según el procedimiento establecido”, expuso.
Forma parte del acuerdo el compromiso de la contratista de energía de absorver el costo de las obras complementarias para conectarse al sistema eléctrico nacional, que posteriormente serán de uso de la ANDE.
En conversación con ÚH, el ingeniero Pedro Ferreira, ex titular de la ANDE, analizó los costos del acuerdo. “Si se mira el flujo de caja de la ANDE para el año que viene y los siguientes, sí cubre. En parte porque, según el acuerdo entre Lula y Peña, la tarifa de Itaipú debería bajar notoriamente el próximo año”, explicó.
Según el experto, para mantener sus finanzas sanas, a la ANDE le conviene comprar lo más posible de Itaipú y, al mismo tiempo, vender esa energía con un flujo de caja favorable. “Pero esto solo es válido para 2027, 2028 y 2029, no más allá. Después, la nueva energía que necesite el Paraguay va a tener otro valor en la fuente de generación”, advirtió.
“Hay mucha propaganda sobre lo que se va a ganar, pero hay que mirar los números reales: cuál es el compromiso concreto que asume la empresa hoy, no cuánta inversión dice que va a venir. En ese sentido, al menos para los próximos tres años, los 48,91 dólares están por encima de lo que le va a costar a la ANDE la energía de Itaipú”, analizó.
Sin embargo, para Ferreira, la mirada debe ir más allá del costo de generación, ya que los paraguayos amortizamos las deudas de la construcción de ambas represas. “Hay que mirar el otro lado: cuánto vale una energía renovable, disponible y garantizada a mediano plazo. Eso vale muchísimo más, y ahí es donde falla el planteamiento”, observó.
potencia. Para el discurso oficial, la intención principal es consumir energía de Itaipú. En ese caso, la ANDE debe contratar, a más tardar, este mes o el próximo la potencia de la hidroeléctrica con la que va a abastecer el año que viene y probablemente realizar alguna reserva para los años siguientes. La última contratación de potencia se acordó en 2024, por tres años.
“Si la ANDE se compromete a contratar más potencia de Itaipú por este acuerdo, la empresa debería pagar desde el inicio algún tipo de póliza, garantía o incluso un adelanto. Así, si el emprendimiento se atrasa, la ANDE no queda pagando a Itaipú una potencia contratada que no tiene a quién colocar. Eso tiene que estar sí o sí en el contrato”, afirmó Ferreira.