31 ene. 2026

El Papa advierte sobre la teología de la liberación de Jon Sobrino

La Congregación para la Doctrina de la Fe señala que existen “errores” en las obras del autor y que aunque se valora su trabajo, no se pueden dejar de señalar las imprecisiones.

REUTERS-EFE
Ciudad del Vaticano
El Vaticano advirtió ayer que dos obras del jesuita y teólogo español Jon Sobrino, paladín de la teología de la liberación, se apartan de la Fe católica y que sus contenidos pueden ser peligrosos para los fieles, pero evitó plantear una sanción o una prohibición docente.
La Congregación para la Doctrina de la Fe hizo públicas sus críticas a las dos obras de Sobrino, “Jesucristo liberador. Lectura histórico-teológica de Jesús de Nazaret” y “La fe en Jesucristo. Ensayo desde las víctimas”.
Es la primera medida de este tipo tomada durante el pontificado de casi dos años del papa Benedicto XVI, que anteriormente, cuando era el cardenal Joseph Ratzinger, encabezó las medidas enérgicas tomadas por el Vaticano contra teólogos que se consideraba se estaban apartando peligrosamente de la doctrina de la Iglesia.
En sus argumentaciones, el antiguo Tribunal del Santo Oficio señala que, “aunque la preocupación del autor por la suerte de los pobres es apreciable, se ve en la obligación de indicar que las mencionadas obras del Padre Sobrino presentan, en algunos puntos, notables discrepancias con la fe de la Iglesia”.
La Congregación vaticana, sin embargo, desmintiendo los rumores surgidos en los últimos días, decidió no incluir en sus conclusiones ninguna condena o sanción a Sobrino, que ha desarrollado su actividad en El Salvador, que en su día le otorgó la nacionalidad, y, en particular en la Universidad Centroamericana.
El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, indicó que la palabra pasaba ahora a la Compañía de Jesús o a la Iglesia de El Salvador, que tendrían que decidir sobre si autorizar a Sobrino, de 68 años, a seguir dando conferencias.
El portavoz de la Compañía de Jesús en Roma, José María de Vera, aseguró que contactó a Sobrino a través del correo electrónico y que le aseguró que estaba “tranquilo” ante la decisión del Vaticano, aunque algo “angustiado” por la situación que se ha creado.
Sobrino expresó a la Compañía de Jesús, según esta comunicación, que “obedecerá a todo lo que decidan sus superiores”.
En su notificación, la Congregación para la Doctrina de la Fe señala que ha hallado “graves deficiencias, tanto de orden metodológico como de contenido”, en las obras del teólogo analizadas que, a su juicio, contienen “diversas proposiciones erróneas o peligrosas que pueden causar daño a los fieles”.
ANÁLISIS. La Congregación para la Doctrina de la Fe también dedica en su análisis algunos párrafos a la Teología de la Liberación, de la que Sobrino es uno de sus máximos exponentes.
La nota explica que ya se había observado “que las advertencias sobre esta corriente teológica contenidas en el texto no se podían interpretar como un reproche hacia quienes deseaban ser fieles a la ‘opción preferencial por los pobres’, ni podían en modo alguno servir de excusa a quienes se muestran indiferentes a los gravísimos problemas de la miseria y de la injusticia”.
Añade al respecto que la Iglesia siempre ha manifestado su prioridad por los pobres y oprimidos, pero que “dicha opción no es exclusiva y esta es la razón por la que no puede expresarla mediante categorías sociológicas o ideológicas reductivas, que harían de esta preferencia una opción partidista y de naturaleza conflictiva”.

No es la primera vez
No es la primera vez que el Vaticano ha censurado a sacerdotes por practicar la teología de la liberación.
En 1985, Ratzinger censuró al fraile brasileño Leonardo Boff, cuyos escritos fueron atacados por usar ideas marxistas. A Boff se le ordenó no hacer públicas declaraciones durante un año.
Sobrino, nacido en Barcelona en el seno de una familia vasca, ha vivido en El Salvador desde los años 50. Escapó de un ataque de soldados salvadoreños que causó la muerte de seis sacerdotes jesuitas y a dos mujeres en 1980, gracias a que estaba de viaje en ese momento.
También era amigo del arzobispo de San Salvador Óscar Romero, que fue asesinado en 1980 por los escuadrones de la muerte de la ultraderecha.
La censura contra Sobrino, que tiene 68 años y es diabético, hará que sus escritos sean tabú.