El eventual impacto del fenómeno El Niño en la producción agropecuaria también podría generar oportunidades económicas para Paraguay, sobre todo, en los mercados internacionales, si las condiciones climáticas provocan una menor oferta de alimentos en otros países de la región. Ante este escenario, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) reforzó el monitoreo, la capacitación y el acompañamiento técnico a los productores.
El viceministro de Agricultura, Juan Molina, señaló que la cartera mantiene un seguimiento permanente de la evolución del fenómeno climático mediante equipos técnicos especializados. El objetivo es anticipar posibles escenarios y brindar información que permita al sector productivo tomar decisiones con mayor previsibilidad.
“El seguimiento permanente nos permite contar con datos actualizados para orientar las acciones y acompañar a los productores de manera adecuada”, sostuvo.
Desde el punto de vista económico, la preparación adquiere relevancia debido al peso del sector agropecuario en la generación de ingresos, el empleo y el ingreso de divisas al país. Una eventual reducción de la oferta regional podría generar una mayor demanda de productos paraguayos y abrir espacios para incrementar los volúmenes exportados.
pérdida y ganancia. Molina explicó que El Niño no necesariamente debe traducirse únicamente en pérdidas para Paraguay. Dependiendo de la intensidad y distribución de sus efectos, el fenómeno podría generar ventajas competitivas para determinados rubros si productores de otros mercados enfrentan dificultades.
“Paraguay podría aprovechar ciertos escenarios para fortalecer su presencia en mercados internacionales y ampliar sus exportaciones de productos agropecuarios, contribuyendo al abastecimiento de países que enfrenten dificultades productivas”, afirmó.
En paralelo, el MAG desarrolla jornadas de capacitación y asistencia técnica en diferentes zonas productivas, con énfasis en prácticas de prevención y adaptación frente a eventuales cambios en el régimen de lluvias y otras condiciones climáticas.
La estrategia apunta a reducir el riesgo de pérdidas productivas y proteger los ingresos de los productores, mediante información climática y recomendaciones que permitan ajustar las decisiones de siembra, manejo y planificación.
La difusión de información estratégica constituye otro de los ejes de trabajo, con el propósito de que los productores puedan anticiparse a posibles contingencias y mejorar su capacidad de respuesta.
El escenario climático regional podría tener efectos que trasciendan el ámbito productivo y repercutan directamente sobre los mercados. Una menor cosecha en países vecinos puede traducirse en una reducción de la oferta y, eventualmente, en mayores oportunidades para los países con capacidad de producción y exportación.
En ese contexto, Paraguay busca convertir la anticipación climática en una herramienta de competitividad, identificando posibles nichos de mercado y fortaleciendo la capacidad de respuesta de su sector agropecuario. “La información oportuna y la preparación anticipada son fundamentales para reducir riesgos, proteger la producción y aprovechar las oportunidades que puedan surgir para el sector agropecuario”, destacó Molina.