“Lo podemos decir sin rodeos: pese a su imponente majestuosidad, pese al compromiso diario de sus equipos, es un Louvre al límite”, declaró Christophe Leribault ante una comisión del Senado. “Sus equipos, sus infraestructuras están llegando al final de un ciclo”.
El robo de varias joyas de la Corona el 19 de octubre puso de manifiesto las fallas de seguridad y los retrasos acumulados en la modernización de los equipos del museo parisino, que el año pasado recibió nueve millones de visitantes.
Lea también: El museo del Louvre instalará “dispositivos antintrusión” antes de fin de año
“Estamos en una encrucijada: las urgencias en relación al edificio se acumulan y nos enfrentamos a un muro de inversiones, lo cual, evidentemente, no es lo que uno quiere oír”, declaró Leribault, nombrado en febrero.
En lo que respecta a la seguridad del museo, el responsable aseguró que se están tratando “las urgencias que se imponen” y anunció la puesta en marcha, a partir de enero de 2027, del nuevo sistema de videovigilancia perimetral.
Más detalles: Video: Así se fugaron los ladrones del Louvre con joyas que valen más de USD 100 millones
“Por supuesto, instalamos urgentemente algunas cámaras adicionales en lugares absolutamente neurálgicos cuya deficiencia habíamos constatado, pero no se puede crear toda una nueva red con cientos de cámaras sin reforzar la estructura técnica”, explicó.
“La herida del robo y el trauma de los meses que le siguieron siguen siendo muy intensos” en el seno del museo, admitió.
Fuente: AFP.