05 oct 2026

El mundo les envió basura y ellos hicieron música

El mundo les envió basura y ellos comenzaron a hacer música hace nueve años. Esta es la historia del grupo de niños y jóvenes que viven en torno al vertedero de Cateura, en Asunción (Paraguay) y que este domingo harán que de bidones de gasolina o latas de comida salgan canciones como “Mi gran noche” de Raphael.

964251_509427019142956_233595185_o.jpg

Con la cabeza llena de sueños, 22 niños paraguayos finalizan en Madrid una gira que les ha llevado por Bilbao, Barcelona y Valencia. Foto: Orquesta de Instrumentos Reciclados de Cateura.

EFE

Este cantante español será quien, junto a la directora de orquesta Inma Shara, haga que esta noche en el Auditorio Nacional de Madrid la Orquesta de Instrumentos Reciclados de Cateura haga brillar con acento español el sonido de estos instrumentos nacidos en un basurero.

Cuando hace nueve años el músico paraguayo Favio Chávez decidió montar esta orquesta, la comunidad del Bañado Sur, ubicada alrededor del vertedero de Cateura era, como describió a Efe, una zona “solamente conocida” por la basura que llegaba ahí, “por el mal olor” y por “las enfermedades que ocasionaba la insalubridad”.

Así que comenzaron a trabajar y de la basura que la gente tiraba “comenzó a surgir música”, como explica Chávez.

De esta vivencia viene la frase que resume el espíritu de esta orquesta: “El mundo nos envía basura y nosotros le devolvemos música”.

Pero el objetivo de la Orquesta de Instrumentos Reciclados de Cateura, que contará entre la audiencia con la reina Sofía, hace que los instrumentos no sólo sean bellos objetos que demuestran la capacidad del hombre para transformar lo feo en belleza, (en su elaboración han contado con lutiers y músicos profesionales), sino también herramientas para hacer que se cumplan “anhelos y deseos”.

“Partimos de la realidad de estos chicos, que son los residuos -añade el director- y no queremos imponer elementos nuevos. Quizá hubiera sido fácil traer instrumentos formales de fuera, pero hemos entendido que había que partir de su realidad, de una realidad en la que una casa vale mucho menos que un violín”.

Con los pies en la tierra, aunque con la cabeza llena de sueños, 22 niños paraguayos finalizan hoy en Madrid una gira impulsada por Ecoembes que les ha llevado también a las ciudades españolas Bilbao, Barcelona y Valencia.

      Embed

Ciudades donde la pequeña Evelyn, quien con sus 12 años es la componente más joven de la orquesta, ha mostrado su saxofón hecho de tuberías de agua, monedas, latas de maíz y el mango de una cuchara, entre otros objetos.

Dos años más que Evelyn lleva Ana, de 18 años, girando por el mundo con su particular violín, que tiene como única diferencia con uno “formal”, así lo ha comprobado ella, que suena “un poquito más despacio”.

“Mi violín -describe- está hecho de una lata de pintura en el frente y la parte de atrás está hecha con una ‘asadera’, que en Paraguay la usamos para hacer la sopa paraguaya, una sopa sólida parecida a la de maíz. Las cuerdas van insertadas en un tenedor”.

En ambos casos, tanto violín como saxofón, no han implicado ningún problema a sus propietarios para viajar, sobre todo cuando se trata de traslados en avión. Pero no es así cuando de lo que se habla es de los contrabajos o violoncelos, que han sido construidos a partir de bidones de carburantes.

Como cuenta Chávez, viajar con ellos les ha hecho acumular una serie de “anécdotas simpáticas": “El contrabajo es un bidón de carburos y tiene una inscripción que pone inflamable. Más de una vez hemos tenido que armar el instrumento, tocarlo, para demostrar que era un instrumento musical”.

Y tanto que son instrumentos, tanto es así que de ellos salen composiciones como la Quinta Sinfonía de Beethoven, o villancicos como “El tamborilero”, canción que interpretará esta noche Raphael y que precederá a la sempiterna “Mi gran noche”, que será la encargada de cerrar el concierto con el que se despiden de España.

Más contenido de esta sección
La compositora y pianista paraguaya presentará una pieza en guaraní interpretada por cuatro agrupaciones corales norteamericanas. La composición fue un pedido de los organizadores del encuentro Groove Together para enaltecer la lengua y la cultura de su país natal.
El nuevo billete de G. 100.000 reúne las figuras de Agustín Pío Barrios y José Asunción Flores, dos creadores que llevaron la música paraguaya más allá de sus fronteras. Para Flores, además, significa ingresar por primera vez a la iconografía de los billetes del país.
El festival itinerante se desarrollará del 6 al 11 de octubre con galas gratuitas en Asunción, Luque, San Lorenzo y Fernando de la Mora, celebrando la danza, la música y las tradiciones de más de diez países.
La joven nacida en Ciudad del Este estuvo a cargo de la dirección de arte del cortometraje brasileño que conquistó el principal premio de su categoría en el 53º Festival de Cine de Gramado y llegó a la competencia internacional de Clermont-Ferrand, en Francia. En esta entrevista habla de migración, identidad, nostalgia y de su manera de entender el cine como un arte de la memoria.
El Festival Iberoamericano de la Creatividad anunció los ganadores de su edición 2026, que repartió 259 metales entre agencias, anunciantes, productoras, escuelas y profesionales de distintos países. Paraguay obtuvo 15 reconocimientos.
Literatura, música, talleres y ferias se proponen este sábado en una nueva edición del Words & Sound, con presencia de escritores internacionales y nacionales además de otras propuestas.