“Querida, ven a mí que estoy sufriendo...” dice la letra de una de las canciones del desaparecido Juan Gabriel que despierta tantas emociones en el público latinoamericano. En Paraguay, cada vez que esas primeras notas comienzan a sonar, hay una voz que durante años se encargó de devolverle vida a esa historia de amor y desamor. Es la voz de Sergio Gaona, el cantante que convirtió la admiración en una carrera artística y que este sábado 26 celebrará 25 años de trayectoria con el espectáculo denominado Juan Gabriel es paraguayo, acompañado por la Spirit And Sound Orchestra, bajo la dirección de Sergio Cuquejo.
Este no es solo un aniversario más, sino que la fecha representa el recorrido de un artista que encontró en la música romántica una forma de conectar con miles de personas. Porque detrás del apodo de Juan Gabriel paraguayo existe una historia propia, construida a fuerza de escenarios, kilómetros recorridos y una relación inquebrantable con el público.
Cuando una canción cambia una vida
La historia profesional de Gaona comenzó en 2001, cuando grabó su primer material discográfico como vocalista de Los Super Mariachi. Dos años después llegaría uno de los primeros grandes reconocimientos: un Disco de Oro obtenido junto a la agrupación. Aquellos primeros pasos fueron el inicio de una carrera que más tarde lo llevaría a recorrer Europa, actuar en importantes escenarios nacionales y convertirse en una de las voces románticas más reconocidas del país.
Sin embargo, cuando recuerda los momentos que realmente quedaron grabados en su memoria, no habla de premios ni de cifras. Habla de emociones.
“La primera vez que escuché una canción mía en la radio sonando como cortina y cada presentación donde veo al público emocionarse, canta conmigo a todo pulmón. Sin duda son momentos que marcan mi camino”, expresa en entrevista con Última Hora.
La frase resume buena parte de su trayectoria, porque si algo distingue a Gaona es la capacidad de establecer una conexión directa con quienes lo escuchan. No se trata solamente de interpretar canciones; se trata de compartir sentimientos. Esa ha sido la constante durante 25 años.
El encuentro con Juan Gabriel
Toda gran historia artística tiene un punto de inflexión. Para Sergio Gaona, ese momento llegó de la mano de Juan Gabriel.
La primera canción que interpretó del artista mexicano fue Te sigo amando, tema principal de una popular telenovela del mismo nombre. Con el tiempo descubrió que había algo especial en esa interpretación. No fue una decisión planificada ni una estrategia artística. Fue el propio público quien comenzó a marcarle el camino.
“Me di cuenta de que podía cantar como él a través del público, porque reclamaban escuchar sus canciones”, recuerda.
Aquella admiración inicial terminó convirtiéndose en una de las facetas más reconocidas de su carrera. En 2016 realizó su primer gran tributo a Juan Gabriel junto a una orquesta filarmónica. Ese mismo año llegó a la televisión como participante de Yo me llamo, donde alcanzó la final interpretando al legendario cantante mexicano. Más tarde también formó parte de la edición VIP del programa.
Pero detrás de la semejanza vocal existe algo más profundo: una identificación artística.
“Nació de una gran admiración por Juan Gabriel por su forma única de transmitir emociones. Interpretar sus canciones durante años es un honor y una manera de mantener vivo ese legado con el público paraguayo”, señala.
No es casual que la canción más solicitada en sus conciertos siga siendo Querida. Tampoco que el público continúe encontrando en sus interpretaciones la esencia emocional que convirtió al Divo de Juárez en una leyenda.
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Cantar es mucho más que afinar una melodía
Cuando habla de Juan Gabriel, Gaona evita enfocarse únicamente en la técnica vocal. Lo que más rescata es la manera en que el mexicano entendía el oficio artístico.
“Juan Gabriel me enseñó que interpretar no es solo cantar, sino transmitir emociones reales. En el escenario intento llevar ese legado: entrega, autenticidad y conexión con el público”.
Esa filosofía parece haber guiado cada etapa de su carrera. Desde sus inicios con grupos populares hasta sus presentaciones sinfónicas actuales, la búsqueda siempre fue la misma: emocionar.
Quizás por eso, al hablar de la evolución de la música paraguaya, su reflexión apunta nuevamente a la identidad y a la autenticidad.
“La música popular paraguaya evolucionó y se abrió a nuevos estilos y plataformas. Hoy el desafío es mantenerse vigente sin perder la identidad y seguir conectando genuinamente con el público”, refiere.
En tiempos dominados por las redes sociales y los consumos inmediatos, el comentario adquiere un peso especial. Mantener una carrera durante 25 años exige mucho más que talento; requiere capacidad de adaptación sin renunciar a la esencia.
Una celebración con sonido sinfónico
El concierto de este sábado será también una declaración artística. Acompañado por la Spirit And Sound Orchestra, Gaona buscará ofrecer una nueva lectura de canciones que forman parte de la memoria sentimental de varias generaciones.
“El formato sinfónico aportará una nueva dimensión emocional y una experiencia más intensa, permitiendo que el público redescubra canciones que ya forman parte de sus recuerdos y sentimientos”, explica.
La participación de la agrupación dirigida por Sergio Cuquejo promete añadir fuerza, dramatismo y riqueza sonora a un repertorio que ya forma parte del cancionero latinoamericano. Pero el espectáculo no estará dedicado únicamente a Juan Gabriel. También será una celebración de la historia personal de Gaona, de sus logros y de la relación construida con el público durante más de dos décadas.
Los sueños siguen creciendo
Cuando se le pregunta cómo le gustaría ser recordado después de esta noche especial, la respuesta vuelve a estar cargada de humanidad.
“Me gustaría que recuerden a un artista que entregó el corazón en cada canción y que durante estos 25 años buscó emocionar y conectar con su público”, comenta con suma emoción.
No habla de fama, de éxitos comerciales ni de reconocimientos. Habla de emociones. De las mismas emociones que lo llevaron a enamorarse de la música cuando era joven y que hoy continúan guiando su carrera.
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Y aunque 25 años podrían interpretarse como una meta cumplida, para él representan apenas una estación más en el camino.
Este sábado, cuando las luces del Teatro Municipal Ignacio A. Pane se apaguen y comiencen a sonar las primeras notas, el público celebrará mucho más que un concierto. Celebrará la historia de un artista que encontró en las canciones una forma de contar su propia vida y que, 25 años después, sigue demostrando que la emoción continúa siendo el lenguaje más poderoso de la música.
“Los sueños siguen creciendo. Quiero seguir creando, llegar a nuevos escenarios y continuar emocionando al público con propuestas que dejen huella”, sentenció.