21 feb. 2024

El irritante tema de usar plata del IPS a favor de su mayor deudor

A finales de noviembre se presentó un proyecto de ley que creaba una Superintendencia de Pensiones. Lo que más irritó de ese proyecto era que en sus artículos 11 y 32 se habilitaba a comprar bonos o títulos de deuda del Paraguay.

De un lado u otro las cajas tendrían que disminuir sus inversiones en ciertos tipos de activos sobre los cuales ya tienen experiencia para dirigir a nuevos tipos de activos.

Además, en el Art 43 “Derogaciones”, de la propuesta del Ejecutivo, se proponía derogar parcialmente el Art. 27 del Decreto Ley 1860/1950, justamente donde se prohíbe al IPS a prestar al Estado. Muy posteriormente el ministro dijo que se refería a las modificaciones de ese artículo. La verdad es que el documento firmado que entró en Cámara de Senadores no dice eso. Error o mentira, lo cierto es que tanto el ministro de Economía, el consejero representante de los trabajadores en el Consejo de IPS y otros, salieron a defender las bondades de que el IPS y otras cajas compren bonos del Tesoro.

En noviembre el ministro señaló a una emisora local, ante la consulta de por qué la derogación parcial del Art. 27 del IPS, que en él, cuando eso proyecto de ley, “se habilita a las cajas a comprar bonos del Tesoro como una opción de poder hacer, no de deber hacer, se tiene que dejar abierta esa opción… A futuro eso se puede rever”.

Por su parte, el representante obrero en el Consejo de IPS manifestó en NPY que “el Consejo de IPS cree que es importante mantener una posibilidad a futuro de inversión en bonos”.

La intención era demasiado clara y obvia. Si el IPS tiene aproximadamente USD 2.500 millones y debe reducir de 75% a 55% lo que tiene en banco.

SABIDURÍA. Por suerte o por sabiduría colectiva, los trabajadores y jubilados realizaron una gran marcha y manifestación. Estuvieron al menos 6 mil personas. Sin esa movilización, sin la visualización de miles de cabezas canosas preocupadas y marchando, sin la lucha y la sangre de los trabajadores, los cambios no se hubieran realizado.

Finalmente, pocas horas antes de la aprobación en el Senado, se eliminó la posibilidad de usar los fondos de IPS para fondear al Estado.

Gran parte de los trabajadores, jubilados y de la ciudadanía todavía ni se enteraron que la aplanadora que atropelló la participación y la democracia, al tratar en 2 días, 80 años de ahorro de los trabajadores.

Traté de entender la actitud de los representantes de los empresarios. Lo único que a mi criterio justifica es que estarían contentos si con ese dinero líquido, y no condicionado por entidades multilaterales, se saldan las deudas del Estado con ellos.

Este Gobierno innecesariamente se cargó con una mochila pesada y con explosivos.

SIN PERDER. El IPS lleva 20 años sin pérdidas. Si después de la vigencia de esta ley llega a tener una pérdida, ¿cómo va el Gobierno a defenderse?

El proyecto respondió a unos compromisos que realizó el Gobierno y a las necesidades financieras de Gobierno. Por eso al final y en forma oculta derogaron varios artículos de las leyes cooperativas.

En el proyecto de ley que se aprobó, a mi criterio, subsisten los múltiples problemas de permisividad a la corrupción: Discrecionalidad, No transparencia e impunidad

El Ejecutivo tiene mayoría en el Consejo de Seguridad Social y al ministro miembro del Consejo que no cumpla... se le cambia. Es muy discrecional.

SIN LÍMITES. Por otro lado, los préstamos a afiliados subió de 30% a 100% (sin límites dice ahora), pero en la siguiente página, al final del mismo artículo, dice que finalmente el “Consejo de Seguridad Social podrá ajustar las condiciones y los límites citados.

En lo referente a la no transparencia había mucho que mejorar. Nadie explicó ni discutió la pertinencia y alcance de todo el capítulo llamado “DEL SECRETO DE LAS ACTUACIONES“; es fácil entender el secreto hacia los datos de los afiliados, el resto se verá con el tiempo que uso se le dará.

impunidad. En el aspecto de la impunidad se mejoró notablemente al eliminar la inmunidad.

En el aspecto de la impunidad se mejoró notablemente el proyecto de ley al eliminarse el artículo 28 que decía “ni los funcionarios de la Superintendencia ni los interventores podrán ser sometidos a juicio por las acciones realizadas…”

Pero persiste la impunidad en los casos en que ocurran daños patrimoniales en las entidades supervisadas causadas porque los límites o las normas de la Superintendencia les obliguen a realizar ciertas inversiones.

Si alguna de las cajas, siguiendo los “consejos” y por culpa de las restricciones tiene una pérdida... la Superintendencia no será penalmente culpable. Hasta antes de esta ley los que tomaban decisiones luego podían ser culpados. Ahora si es una decisión “normativa”… hay impunidad.

Hasta antes de esta ley los que tomaban decisiones luego podían ser culpados. Ahora si es una decisión “normativa”… hay impunidad.

ATRIBUCIONES. La gobernanza es similar a la del IPS, que por décadas se criticó, pero por lo señalado anteriormente, no mejora, empeora. ¡Cómo esperaremos resultados diferentes haciendo lo mismo?

ROL. Un primer punto es que la ley lleva por título:

“Por la cual se reglamenta el rol Supervisor del Estado a las entidades de jubilaciones y pensiones, en cumplimiento del artículo 95 de la Constitución”. Este título ha servido para lograr consenso, pero es márketing.

El artículo 95 dice “Los servicios del sistema de seguridad social podrán ser …y en todos los casos estarán supervisados por el Estado” habla de los servicios del sistema...

La ley no pretende supervisar los servicios, apenas dice que es un canal para recibir quejas y reclamos de los afiliados y beneficiarios y emitirá un dictamen no vinculante.

Podemos seguir teniendo mal servicio, jubilaciones mal calculadas, jubilaciones que salen en 500 dias y no en 30 o 60.

Se perdió la oportunidad de prestigiar el sistema previsional exigiendo buen servicio y supervisando el servicio, pero eso da mucho trabajo, supervisar plata puede ser más rentable.

CONCLUSIONES. Consideré al inicio muy interesante la presentación de un proyecto de Superintendencia de Pensiones si eso va servir para iniciar un diálogo sobre las necesidades de los trabajadores con relación a tener jubilaciones proporcionales a los esfuerzos de cada trabajador.

A la vez como una oportunidad para que el Gobierno o mejor el Estado paraguayo recupere la confianza de los trabajadores con pasos ciertos y no con promesas.

OPORTUNIDAD. Desde el punto de vista técnico, este gobierno ya que iba a tratar un tema tan sensible como la seguridad social, perdió la oportunidad de tratar la cobertura y la suficiencia, solo tuvo en cuenta la solvencia, situación propia de personas de formación bancaria y no humanista. Tarde o temprano querrá tratar los cambios paramétricos y su problema de liquidez en las cajas fiscales… y ya perdió la confianza.

Creo que este joven gobierno no comprende que un fondo de pensiones depende de la confianza, por eso no se puede tratar a espaldas de los trabajadores.

El sistema de pensiones es un sistema de promesas a 25 o más años hecha a cientos de miles de paraguayos humildes.

El destino de 80 años de ahorro se trató sin discusión eso dañó la confianza, será más difícil evitar la evasión.

El proceso debe ser participativo, sin modificaciones de medianoche ni sesiones sorpresa donde se aprueben.

Desde el punto de vista político me parece un gran error del Gobierno de Santiago Peña. Parece que alguien le convenció que iban a hacer creer a la ciudadanía que no era un proyecto del Ejecutivo.

Ninguna Central ha llamado a consulta o Asamblea. Ningún representante jubilado del IPS apareció en la foto de inicio. Ni un solo jubilado o trabajador fue hasta el congreso a decir yo quiero ese proyecto así como se presentó.

Considero que a los paraguayos no nos conviene que nuestro presidente de la República quede tan debilitado y que no pueda hacer ninguno de los cambios que nuestro país necesita, por culpa que presenta cambios que no se necesitan y hasta tienen un toque antiético (el moroso llevando la plata del más humilde). Después recula, pero queda el daño.

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