A los 33 años, el itapuense Hernán Rivas fue electo diputado y tras las elecciones del 2023 se convirtió en senador. Sin embargo, no pasará a la historia por sus aportes a la política a tan temprana edad, sino por el supuesto caso de “título falso” de abogado que utilizó para enjuiciar a jueces y fiscales, pero además por poner en aprietos al propio Partido Colorado.
El 10 de mayo cumplirá 41 años, pero ya como senador con permiso, luego de más de cinco años de escarnio público por el título de abogado que está bajo escrutinio. Tampoco le ayudaron sus escasos discursos exentos de análisis jurídicos, es más, hasta le costaba articular ideas, similar al caso del ex senador Javier Chaqueñito Vera.
En principio, ambos eran amigos, compartían meriendas y se sentaban juntos en las sesiones. Aparentemente, tenían mucho en común, y si bien eran muy leales al movimiento Honor Colorado, parecían marginados por la dirigencia. Rivas optó por alejarse de Vera, eran suficientes los cuestionamientos que ya enfrentaba por sí solo y la serie de escándalos que protagonizaba su amigo no colaboraba para limpiar su imagen.
Su paso en el JEM
El 3 de junio del 2020, los diputados cartistas lo eligieron como representante ante el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM) a pesar de no haber ejercido como abogado y ni siquiera tenía matrícula en ese momento. Estuvo en dicho órgano hasta el final de su periodo en la Cámara de Diputados y el 6 de julio de 2023 fue ratificado, pero ya como representante del Senado y días después asumió la presidencia en el JEM.
Se desempeñó durante 20 días y luego se vio obligado a renunciar al no poder defenderse ante las denuncias de haber utilizado un título falso de abogado para acceder a un cargo que tiene como requisito ser profesional del Derecho, ya que además de tomar decisiones administrativas, debía enjuiciar a jueces y fiscales.
Nunca pudo demostrar que realmente cursó la carrera en la Universidad Sudamericana, que ahora está bajo la lupa por sospechas de expedición de títulos falsos a otros legisladores.
Un hecho llamativo es que Rivas se desempeñaba como funcionario de la Gobernación de Itapúa de 7:00 a 13:00, mientras era estudiante, pero su facultad se encontraba en Luque, a más de 300 kilómetros, aunque habría terminado el curso en Pedro Juan Caballero. Este aspecto no llegó a aclararse, el senador no pudo dar explicaciones, así como tampoco pudo mencionar a algunos profesores o materias favoritas.
En octubre de 2023, Rivas se vio obligado a pedir permiso a su representación ante el JEM y, siempre con el respaldo del cartismo, se abroqueló en su banca. La oposición promovió su pérdida de investidura, pero quien terminó siendo expulsada fue la proponente, Kattya González, en febrero de 2025.
Aunque la Fiscalía abrió una investigación por producción y uso de documentos de contenido falso, la primera causa cayó por prescripción y fue sobreseído en la segunda causa por un Tribunal de Apelaciones. Este hecho fue un disparador debido a que salió a la luz una amenaza contra la fiscala Patricia Sánchez, quien igualmente recurrió a la Corte Suprema de Justicia para revertir la resolución y llevarlo a juicio oral.
Esta situación derivó en nuevas denuncias y negociaciones para sacarlo del Congreso, pero el cartismo ratificó su poder y reunió 23 votos para concederle el permiso que solicitó para “demostrar su inocencia”.
Rivas apareció en el momento oportuno y votó a su favor antes de retirarse del Senado para no volver. Hizo un último saludo a sus colegas de Honor Colorado, que muy a su pesar tuvieron que defenderlo, aunque ninguno se animó a decir que lo contrataría como abogado.