CIUDAD DEL ESTE
El auge de los medicamentos adelgazantes abrió un nuevo y rentable frente de interés para el crimen organizado en la Triple Frontera. La elevada demanda regional, impulsada por la crisis de obesidad y por la promesa de una rápida pérdida de peso, convirtió a estos productos en un bien altamente codiciado, cuyo valor se incrementa de manera exponencial al ingresar de forma ilegal al Brasil y la Argentina.
Paraguay aparece como el punto de abastecimiento dentro de una cadena que opera en gran medida fuera de todo control sanitario y comercial. Este fenómeno se refleja en el contrabando transfronterizo y la multiplicación de asaltos a farmacias y, más recientemente, a camiones transportadores de medicamentos.
Detrás estarían las facciones criminales que manejan la ruta del narcotráfico, armatráfico y contrabando.
“Desde el punto de vista del conocimiento y de la práctica que tenemos en el campo, no descarto absolutamente que pueden tener vínculo con organizaciones criminales organizadas… porque es un producto que genera recursos importantes”, sostuvo al respecto el comisario principal Carlos Duré, jefe del Departamento de Convenios y Acuerdos de Cooperación Internacional de la Policía Nacional.
Dado que en Brasil está prohibida la comercialización de estos fármacos por disposición de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria, el ingreso se realiza por vías ilegales, aprovechando la permeabilidad de la frontera.
Estas rutas utilizadas históricamente para el tráfico de drogas, armas y el contrabando de electrónicos son hoy empleadas para el traslado de medicamentos adelgazantes, conforme a lo señalado por el jefe policial.
El método no varía. Las organizaciones criminales recurren a vehículos con dobles fondos, ocultamientos sofisticados, puertos clandestinos y otras estructuras logísticas ya consolidadas para introducir de contrabando un producto de venta prohibida.
“Se utilizan todos los canales y rutas del contrabando, con las mismas modalidades delictivas, como ocultamiento y doble fondo, para llevar el medicamento hasta su destino”, explicó.
La alta demanda también ocasiona una producción en serie, pero existe un desorden en la cadena de distribución, por lo que dificulta la trazabilidad, según el investigador.
“Este vacío favorece al contrabando y también la falsificación”, sostuvo.
Parte de los productos originales son desviados a laboratorios clandestinos, donde se los diluye o altera con otras sustancias para multiplicar la cantidad disponible, sin cumplir ningún estándar sanitario, acorde a su versión. “Son informaciones que se están analizando”, afirmó.
En consecuencia, presume el jefe policial que los usuarios finales, que son los que los adquieren en el Brasil sufren complicaciones de salud, sea por tratarse de productos falsificados o por la falta de cuidado de la cadena de frío durante el traslado, lo que daña el medicamento.
En ese sentido, se realiza una cooperación a través del Comando Tripartito con las autoridades brasileñas para tratar de obtener datos de la cadena de ventas. Las investigaciones retroceden desde el consumidor hasta el punto de venta y, finalmente, hasta el origen, que es Paraguay.
En Brasil aumentan las incautaciones
Las autoridades brasileñas intensificaron los controles en la frontera con Paraguay, detectando un aumento en el transporte irregular de medicamentos para adelgazar, con los otros productos prohibidos, según el reporte de la Receita Federal.
Los secuestros son de varias versiones y marcas como el Tirzepatida, Lipo Less, Retatrutide, Tirzec, conforme a los registros de imágenes de las autoridades policiales brasileñas.
El 4 de febrero, tras la inspección de un vehículo en Santo Antônio do Sudoeste, la Policía Militar de Paraná se incautó de 15.180 ampollas de medicamentos para adelgazar y 3.960 cigarrillos electrónicos. Los productos eran transportados por un hombre de 32 años, quien fue detenido.
Los controles a transportes públicos interurbanos por parte de la Receita Federal derivaron en la confiscación de 706 ampollas de medicamentos adelgazantes el 5 de febrero pasado.
El 30 de enero cayeron 704 ampollas y 4 bolígrafos de fármacos en la BR-277; y mercancías de contrabando valoradas en USD 300.000 en el Puente Internacional de la Amistad el 23 de enero, incluyendo cigarrillos electrónicos, teléfonos móviles, relojes y ampollas de TG.
Además, se detectaron medio millón de reales en productos prohibidos en un autobús con destino a Goiânia, y pasajeros paraguayos transportaban cabello importado y ocho ampollas de Tirzepatida ocultas en adhesivos infantiles para su comercialización.
En el Aeropuerto de Foz de Iguazú se confiscaron 276 frascos de Tirzepatida, ocultos en una olla eléctrica, y dos jóvenes fueron detenidos con 600 ampollas del mismo medicamento.
Serie de robos en Alto Paraná
El Alto Paraná registra una seguidilla de robos de los productos, entre diciembre pasado y a la fecha.
El último caso fue el robo en atraco sobre la ruta PY02, en Minga Guazú, de 1.615 unidades del fármaco Tirczec, al reducir a los dos ocupantes de un camión. El 22 de enero, dos delincuentes se apoderaron de 33 cajas y 17 cajas de Lipoles, en asalto a la farmacia Santa Rita de Minga Guazú. Al día siguiente, otro dúo ingresó al local de una farmacia en el kilómetro 9 de Ciudad del Este y se alzó con 53 cajas de medicamentos para adelgazar. El 20 de enero se produjo otro hurto en un local de farmacia, de fármacos para bajar de peso, en el barrio 23 de Octubre.
Una semana antes, fueron asaltadas un local de Farmacenter en el Área 4, donde tres hombres y una mujer llevaron 500 cajas de Tirzepatida; en otro caso, se robó 120 cajas de la farmacia Abecan Pharma del barrio Santa Ana. En otro caso, una gavilla se alzó con una encomienda, consistente en cajas vacías para exhibición del medicamento, en una transportadora del barrio Obrero de Ciudad del Este.