Con la temperatura del invierno alemán como telón de fondo, el equipo del elenco paraguayo se encargó de encender la calidez en la Berlinale 2026. El martes 17 de febrero, la película Narciso, dirigida por Marcelo Martinessi, tuvo su estreno mundial en la prestigiosa sección Panorama, destacando una vez más el talento nacional en el epicentro de la cinematografía global.
Entre alfombras rojas y aplausos, la historia de Narciso Arévalos –inspirada en la figura de Bernardo Aranda y la novela de Guido Rodríguez Alcalá– transportó al público internacional a la Asunción de 1959. Para el director, este regreso al festival tras el éxito de Las herederas en el mismo suelo representa un diálogo necesario con nuestra historia.
“Esta es una oportunidad de compartir entre personas que fueron parte de las diferentes etapas de la película y no se conocían; todos estamos muy entusiasmados”, expresó Martinessi desde la alfombra roja.
Rumbo a las salas locales
El cineasta adelantó a ÚH que ya se está planificando el esperado desembarco de la obra en salas locales, con un posible estreno en Paraguay para el mes de abril. Asimismo, confirmó que existen firmes propuestas para exhibir la película en otros mercados internacionales: “La gente de Luxbox, el agente de ventas internacional que nos acompaña en esta aventura, irá tomando decisiones y contándonos los próximos pasos”.
Según explicó el director, el objetivo es que la historia trascienda fronteras, pues “las películas, por suerte, hoy viajan, recorren y generan diálogo en diferentes lugares del mundo; esa es la idea principal”.
El impacto de Narciso, según Milda Rivarola
La historiadora Milda Rivarola analizó con Última Hora el filme, destacando que, aunque aborda hechos históricos conocidos, esta coproducción con Europa permite que el cine nacional mantenga una presencia sólida en festivales de élite.
Rivarola colaboró estrechamente con Martinessi aportando archivos fotográficos: “Aporté algunas imágenes para contextualizar lo que estaba sucediendo en la década de los sesenta”, detalló.
Para la socióloga, el interés del director radicaba en capturar una ruptura estética fundamental: “Lo que le interesaba rescatar era la llegada a Paraguay de toda la onda del rock & roll, de Los Beatles y del movimiento musical moderno que ya vibraba en el mundo, pero que aún no aterrizaba en el Paraguay de esa época”.
Según Milda, el protagonista funciona como un ícono de vanguardia visual y social: “Eso significa Narciso: un muchacho atractivo que se relaciona tanto con hombres como con mujeres, trayendo un aire de frescura al pacato ambiente musical de entonces”.
Finalmente, enfatizó que este joven y su contexto se convirtieron en el vehículo para introducir nuevos ritmos en un país limitado a la polca y la guarania: “Eso es lo que a Marcelo le interesaba mostrar: cómo una persona criada en Buenos Aires trajo a Paraguay ese viento fresco de música moderna”.
Por Andrés Alarcón (Alemania) y Marisol Ramírez (Paraguay).