21 may. 2026

El acceso a la información es en tiempo real

El gran salto cualitativo producido en la Central de Riesgos se dio a partir del mes de agosto de 2010, con el diseño y aprobación del plan para la migración del sistema, que contempla el paso de un esquema con mucha interacción manual hacia a un proceso automático de recepción, validación y consulta de datos y reportes a través de la Red de Comunicación Financiera (RCF).

El proceso de migración de los datos a la Red de Comunicación Financiera incluyó: el diseño, selección de herramienta de desarrollo, el desarrollo, pruebas internas, y pruebas en línea a través de la RCF con el Sistema Financiero.

En la etapa de diseño se reestructuraron los procesos y programas informáticos para la optimización de los mismos, a fin de minimizar el tiempo de respuesta para los usuarios conectados a la red.

El software desarrollado fue sometido a un detallado y exigente proceso de evaluación interna, posteriormente fue sometido a un periodo de pruebas con las entidades financieras, a partir de la segunda quincena del mes de enero hasta el 18 de marzo del corriente año, cumpliéndose rigurosamente en fecha con todas las etapas estipuladas en el plan de migración de la aplicación informática de la Central a la RCF.

Con la nueva aplicación, y la vía de acceso a la misma, se reemplazan los medios anteriormente utilizados, en los cuales existía mucha interacción humana. De esta forma se logra elevar sustantivamente el nivel de seguridad, calidad y oportunidad de la información.

En ese contexto, otro importante avance es la consulta en línea por parte de las entidades financieras supervisadas del estado de deuda en el sistema, de clientes y potenciales clientes a través de la RCF, pues ya no se requiere la presencia física y documental en las oficinas de la Superintendencia de Bancos para realizar las consultas pertinentes. Esto contribuye a proporcionar un servicio eficaz a las entidades supervisadas, a través de la actualización de procedimientos basados en la tecnología con el objeto de mejorar la gestión del riesgo de crédito.