El subcomisario Cristian Galeano, jefe de gabinete del Centro de Seguridad y Emergencias, confirmó que reportaron en el día el corte de las tobilleras electrónicas que tenían puestas tres ciudadanos colombianos que estaban con arresto domiciliario y que luego se fugaron. Reconoció, además, que es la primera vez que esto sucede y están coordinando otros planes de actuación.
Los colombianos Jhon Jaider Millán Brand (22), Jeferson Mauricio Ibáñez Moreno (32) y Carlos Mauricio Jaimes Vargas (37) fueron detenidos a finales del 2025, ya que se hacían pasar como inversionistas, pero serían grandes estafadores. Terminaron imputados por producción de moneda no auténtica y el Juzgado de Central le dio arresto domiciliario, con el uso de las tobilleras.
Desde el Centro de Seguridad y Emergencias confirmaron que una vez que estos rompieron los aparatos, sonó la primera alarma a las 10:47 del sábado 31 de enero, donde se reportaba la manipulación.
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Allí, la Oficina de Monitoreo de Dispositivos Electrónicos de Control (Omdec), como parte del protocolo de actuación, hizo una llamada de protocolo a los procesados “y no habiendo respuesta, se procedió al traslado y se puso en comunicación de la Comisaría 10° Central de Mariano Roque Alonso”, explicó el subcomisario Galeano.
Por el tráfico se tardaron 30 minutos en llegar al lugar, donde ya estaban aguardando los efectivos policiales y como nadie respondió al llamado desde afuera, la comitiva de la Policía ingresó al lugar.
En la sala estaban los aparatos rotos, mientras sonaba la alarma en el lugar. Los fugitivos ya en ese momento estaban desaparecidos.
“Inmediatamente se contactó con el personal del Ministerio del Interior para que se ponga en conocimiento del Juzgado, que ordenó ese mismo día la captura de los tres”, dijo.
El jefe de Gabinete también recordó que es el Juzgado el que determina la medida cautelar.
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Reconoció que se pudieron vulnerar las tobilleras y que es la primera vez que pasa en el país, pero explicó que su extracción es complicada porque requiere de herramientas especiales.
“A partir de ahora se está trabajando de forma coordinada con las distintas instituciones y los protocolos están bastantes claros. Estaríamos planteando otros planes de actuación a partir de ahora”, finalizó el subcomisario.
¿Cuándo y quién firmó la orden para salir de prisión?
La jueza de Capiatá Norma Salomón había decretado en diciembre del año pasado la prisión preventiva de los tres. Y el 13 de enero de este año, la defensa de los extranjeros pidió el cambio de las medidas cautelares al juez de feria de San Lorenzo, Ronald González, quien lo rechazó.
Esto fue apelado y el Tribunal de Apelaciones de Central ratificó la prisión preventiva.
El 23 de enero, días después, el abogado de los colombianos insistió en revocar la prisión preventiva, pero esta vez lo tomó el juez Juan Francisco Recalde, quien le otorgó el pedido.
El magistrado otorgó el arresto domiciliario a los tres en una vivienda del barrio Villa Margarita, de la ciudad de Mariano Roque Alonso, todos con las tobilleras electrónicas, bajo estricto control de la Policía Nacional y la Omdec.
Además, se aceptó una caución real por G. 100 millones para cada uno y se dispuso el embargo de una propiedad en Ciudad del Este.
¿Quiénes son los colombianos?
Jhon Millán, Jeferson Ibáñez y Carlos Jaimes habían contactado a un empresario, oriundo de San Lorenzo, a quien le presentaron un proyecto de supuesta ganancia millonaria segura.
Los colombianos se comprometieron a entregar USD 700.000 en efectivo y este debía entregar USD 50.000 como un seguro, en un llamativo negocio.
Poco antes de llegar a la vivienda, la Policía los interceptó y en su poder encontraron USD 115.000 falsos, en billetes de USD 100.
Cuando cayeron detenidos el año pasado, ya el comisario César Diarte, jefe del Departamento Antinarcóticos, se había referido a ellos como “personas muy peligrosas”.
En contra de los tres está la sospecha de que formarían parte de una organización internacional denominada Consejo Nacional de Inversores, que en realidad se dedicaría a estafar con la promesa de inversiones.