La decisión de Washington está destinada a “inmovilizar todos los activos que el Banco Central de Rusia tiene en Estados Unidos o en manos de estadounidenses”, anunció el Departamento del Tesoro.
Washington emitió la prohibición antes de la apertura de los mercados estadounidenses y Canadá siguió sus pasos. La decisión limitará mucho la capacidad de Moscú de utilizar sus abundantes reservas de divisas para comprar rublos y sostener su moneda. Esas operaciones para defender al rublo “ya no serán posibles y la ‘fortaleza Rusia’ se encuentra indefensa”, comentó un alto funcionario estadounidense. La fuente estimó que estas sanciones coordinadas desencadenarán un círculo vicioso para la economía rusa y predijo: “La inflación seguramente se disparará, el poder adquisitivo colapsará, las inversiones se desplomarán. Nuestro objetivo es asegurar que la economía rusa se contraiga mientras el presidente (Vladímir) Putin decida seguir adelante con la invasión de Ucrania”, añadió. AFP