El sector pecuario paraguayo cerró el año con resultados históricos en materia de exportaciones y apertura de mercados, con un hecho clave: Estados Unidos desplazó a Taiwán y pasó a ocupar el segundo lugar como comprador de carne paraguaya, apenas 14 meses después de la habilitación sanitaria.
Así lo destacó el presidente del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), José Carlos Martin, durante el balance de su gestión al frente de la institución, en el marco del Informe de Gestión del Sistema MAG, que aglutina al Ministerio de Agricultura y Ganadería, y a todas las instituciones técnicas y financieras que trabajan directamente con esta cartera.
En ese marco, Martin resaltó que al 20 de diciembre pasado, EEUU se consolidó como el segundo comprador de la carne nacional, reflejando la rápida aceptación de la proteína animal paraguaya en uno de los mercados más exigentes del mundo.
“Hubo incertidumbre en el proceso, especialmente por cuestiones arancelarias, pero hoy el resultado es contundente”, señaló Martin.
El titular del Senacsa remarcó que el país atraviesa un “círculo virtuoso” en el sector pecuario, que abarca no solo a la carne bovina, sino también a las cadenas porcina, avícola y ovina.
En ese contexto, resaltó el rol de una institucionalidad sólida, con decisiones técnicas y una visión de largo plazo, orientada al desarrollo del país. Emulando al ministro de Agricultura, Carlos Giménez, afirmó: “Si al campo le va bien, al Paraguay le va bien”.
Certificaciones. En materia sanitaria, Martin subrayó que Paraguay cumplió el 100% de las certificaciones exigidas por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), condición indispensable para sostener las exportaciones.
Asimismo, valoró la implementación del Sistema de Identificación Animal del Paraguay (SIAP), una de las mayores políticas públicas de formalización del sector, que ya superó ampliamente los objetivos trazados.
Durante el año, el Senacsa enfrentó más auditorías internacionales de las previstas inicialmente, en el marco de una activa diplomacia sanitaria.
Entre los principales avances, se destacan la habilitación de mercados como Singapur, Panamá, El Salvador, Israel y Filipinas, además de la autorización de Argentina para la carne porcina paraguaya. Las negociaciones con Corea del Sur y Filipinas continúan en curso, resaltó Martin.
En cuanto al comercio exterior, Paraguay exportó carne a 52 mercados en 2025, sobre un total de 84 destinos habilitados.
Las exportaciones del sector alcanzaron cerca de USD 2.000 millones, con un volumen similar al del año anterior, pero con una mayor diversificación hacia mercados de mayor valor.
El sector porcino y el avícola registraron crecimientos significativos impulsados tanto por las exportaciones como por el aumento del consumo interno.
En su conclusión, Martin destacó que la carne sigue siendo uno de los principales motores de la economía nacional y afirmó que los resultados obtenidos “son fruto del trabajo coordinado entre productores, industria y Estado”, con el desafío de seguir agregando valor y consolidando la presencia de Paraguay en los mercados internacionales.
Envíos hacia destino estadounidense llegan a USD 300 millones
En apenas 14 meses, desde que se iniciaron los envíos de carne al exigente mercado estadounidense, este se convirtió en el segundo mayor comprador de la proteína roja nacional.
Los datos consolidados del Senacsa hasta el 20 de diciembre muestran que las exportaciones a Estados Unidos alcanzaron cerca de USD 300 millones, una cifra que difícilmente variará en los últimos días del año.
Si bien no se produjo un aumento significativo en las toneladas exportadas ni en la faena, que solo creció entre 15.000 y 20.000 cabezas respecto al año pasado, el gran salto se dio en la cotización media, o sea en el aumento que registró el precio internacional de la carne. “Paraguay logró posicionarse mejor y cerrar el año con un crecimiento importante en todas las áreas”, afirmó José Carlos Martin, presidente del Senacsa.
De cara a 2026, el titular del Senacsa indicó que el objetivo es alcanzar las 75.000 toneladas exportadas a Estados Unidos, tras haber pasado de 28.000 a 50.000 toneladas en los últimos periodos. No obstante, aclaró que desplazar a Chile como principal destino sigue siendo complejo debido a los más de 20 años de presencia paraguaya en ese mercado y a los hábitos de consumo consolidados.
Martin también se refirió al debate generado en torno a la eventual suspensión de la vacunación contra la fiebre aftosa. Explicó que los gremios del sector productivo presentaron documentos proponiendo extender la vacunación hasta 2028 y avanzar luego hacia el estatus de país libre de aftosa sin vacunación para 2030.
En ese sentido, indicó que el Senacsa planteó continuar vacunando hasta 2028, pero con una reducción gradual de la presión vacunal y un proceso de transición entre 2027 y 2028. “Paraguay tendrá el próximo año la mayor presión vacunal de Sudamérica, y eso no es lo ideal. La idea es ir retirando categorías de manera progresiva”, explicó.