De acuerdo con los indicadores financieros presentados por el Banco Central del Paraguay (BCP), la tasa activa (valor del dinero prestado) promedio ponderada en moneda nacional se redujo y alcanzó 16,04% en noviembre 2025, confirmando una tendencia de moderación en línea con el actual ciclo monetario. En tanto, el crédito destinado al consumo sigue siendo uno de los más costosos del sistema.
La tasa promedio de los préstamos de consumo en guaraníes bajó en términos mensuales, pero se ubicó aún en 21,25%, mientras que los préstamos comerciales alcanzaron un promedio de 14,58%.
En tanto, los créditos para la vivienda registraron una leve reducción hasta 9,13%, y los préstamos de desarrollo descendieron a 10,9%.
En noviembre, el promedio de las tasas activas y de las pasivas de los bancos y financieras en moneda nacional se redujeron respecto al mes anterior.
— Banco Central del Paraguay (@BCP_PY) January 6, 2026
Por su parte, el crédito en moneda nacional sigue mostrando un buen ritmo de crecimiento interanual.#IFpy
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Según explicó el jefe de la División de Cuentas Monetarias, Financieras y Fiscales del Departamento de Estadísticas Macroeconómicas de la Gerencia de Estadísticas Económica, Mario Coronel, la dinámica refleja que, si bien el promedio general de tasas muestra una baja, la transmisión de la política monetaria hacia los hogares es más lenta, especialmente en los productos de consumo masivo.
En este contexto, uno de los datos más relevantes es la expansión de la cartera de tarjetas de crédito, que alcanzó un valor de G. 6,2 billones, con un crecimiento interanual del 30,36%. El mayor aumento se dio en el segmento de tarjetas con líneas iguales o menores a G. 3 millones, que creció 53,39%, lo que evidencia una mayor utilización del crédito de bajo monto por parte de los hogares.
Asimismo, pese a la desaceleración mensual de las tasas, las tarjetas de crédito continúan siendo uno de los instrumentos más caros del sistema financiero. En noviembre, las tasas observadas oscilaron entre 16,07% y 20,21%, manteniéndose muy por encima del promedio general.
En términos de calidad crediticia, la morosidad de las tarjetas de crédito se ubicó en 4,7%, con una mejora destacada en el segmento de menor monto, donde se registró una reducción de 0,6 puntos porcentuales. A nivel general, la morosidad del sistema bancario se mantiene en 2,45%, mientras que los indicadores de solvencia (16,04%) y liquidez (28,68%) reflejan un sistema financiero sólido, destacó Coronel.
Los datos de noviembre muestran que el proceso de reducción de tasas está en marcha, pero su impacto es todavía desigual, mientras el promedio baja, el costo del financiamiento para el consumo cotidiano continúa siendo elevado.