Por Dean Goodman/REUTERS
En la 79 ceremonia de entrega de los premios del domingo, el publicitado musical solo ganó dos de los ochos premios a los que optaba, con la recién llegada Jennifer Hudson triunfando como mejor actriz de reparto.
Su compañero y para muchos favorito, el cómico Eddie Murphy, perdió ante Alan Arkin, el abuelo de “Pequeña Miss Sunshine”.
Paradójicamente, la adaptación de la obra de Broadway fracasó también en la lucha por la mejor canción, donde tenía tres nominaciones. Melissa Etheridge levantó la estatuilla por una canción del documental no musical sobre el cambio climático “Una verdad inconveniente”. El otro premio del musical fue el de mejor mezcla de sonido.
La recaudación de taquilla de esta cinta tampoco ha sido estelar, acaba de sobrepasar los 100 millones de dólares en Estados Unidos y en el extranjero tampoco sorprende.
“Babel” era otro de los filmes a los que todo el mundo daba un premio mucho antes de que se concediesen. El drama cultural multilingüe era la segunda cinta con más nominaciones, en siete categorías, pero sólo se llevó el Oscar a la música original para el compositor argentino Gustavo Santaolalla. La cinta optaba a galardones en categorías importantes como la de mejor película y director.
NO FUE EL DÍA DE EASTWOOD
Esos codiciados premios fueron a parar a “Infiltrados”, y a su director, Martin Scorsese. El veterano realizador, que conseguía el Oscar por primera vez en 40 años de carrera, evitó que fuese el día de Clint Eastwood.
Eastwood estaba nominado por la dirección de “Cartas desde Iwo Jima”, un drama sobre la II Guerra Mundial rodado en japonés que producía junto a Steven Spielberg y Robert Lorenz. Recibió cuatro nominaciones, pero solo triunfó en edición de sonido.
Otros que se fueron a casa con las manos vacías fueron “Diamante de sangre”, candidata en cinco categorías, “Diario de un escándalo”, en cuatro, y “United 93" y “Cars”, en dos.
Y después está el británico Peter O’Toole, que a sus 74 años es todo un veterano de la escena y que estaba nominado por octava vez en más de 40 años de carrera, por su papel de un actor maduro que se enamora de una mujer joven en “Venus”.
Perdió ante Forest Whitaker, que optaba al premio por primera vez por su interpretación del dictador ugandés Idi Amin. En los Oscar, los chicos malos suelen terminar primeros.