La disidencia en la Asociación Nacional Republicana (ANR) quedó totalmente al margen de las decisiones en torno a los problemas del Estado e incluso perdió protagonismo en las tensiones políticas entre los referentes.
El movimiento en el poder, Honor Colorado, atraviesa por una fuerte interna que surge del interior de sus filas. El Ejecutivo conformado por Santiago Peña y Pedro Alliana, apoyados por los gobernadores colorados y un sector de diputados, confrontaron a Horacio Cartes y un grupo de senadores leales. Luego de algunos días, esta crispación finalmente está en camino a un acuerdo.
A diferencia de periodos pasados en que el sector disidente hacía contrapeso, actualmente, no tienen peso ni alcanzan en números para influir en decisiones del oficialismo.
Durante el Gobierno anterior, el cartismo siendo disidente era determinante tanto en votos como en presión al gobierno. Incluso en dos ocasiones salvó al entonces presidente Mario Abdo de ser expulsado por la vía del juicio político.
Igualmente, durante el Gobierno de Horacio Cartes, el abdismo frenó junto con la oposición varios proyectos e iniciativas del oficialismo. Pero actualmente, los sectores disidentes se mueven al margen sin influencia no solo en el Congreso, sino que además ya no tienen gobernaciones y son muy pocas las intendencias en las que todavía quedan.
En las últimas elecciones internas, el 7 de junio, el cartismo se impuso en cerca de 240 de los 263 municipios del país. Esto representa cerca del 90% de los distritos electorales.
El crecimiento de Honor Colorado hizo que la interna se concentre más bien en su movimiento. Ahora, los líderes de la disidencia quedaron por tanto marginados de la centralidad política. Arnoldo Wiens es el candidato principal a la presidencia para el 2028, y forma parte de Colorado Añetete, cuyo líder es el ex presidente Mario Abdo. Ambos llevan una campaña en territorio, pero sin mucho protagonismo.
El otro movimiento disidente es Fuerza Republicana, liderado por el ex vicepresidente Hugo Velázquez, quien también hace campaña en territorio, siendo candidato a presidente del Partido Colorado, y deberá disputar ese puesto con Horacio Cartes.
Ya sin cargo en el gobierno, Velázquez también se mantiene fuera de las discusiones y apoya a Wiens en su candidatura. Fue muy golpeado luego de que Estados Unidos le impusiera sanciones por corrupción. Al igual que Abdo, están desaparecidos del ruido mediático.
En este momento, el tema central en el entorno político es la disputa oficialista debido a que estuvo a punto de una ruptura. La importancia a nivel Estado de esta tensión política es que un grupo de senadores del primer anillo presentó un pedido de informe al Banco Central del Paraguay (BCP) sobre la capacidad financiera de ueno bank, ligado a Peña, y que tiene la mayor cantidad de fondos públicos, sobre todo de aportes jubilatorios.
La disidencia no dio declaraciones relevantes, a excepción del diputado abdista Roberto González, quien dijo que si ese informe no es claro, podría solicitar el juicio político a los responsables, lo que alcanza al presidente de la República.
“Si el presidente del banco (Carlos Carvallo, del BCP), por desgracia no responde con objetividad y con acierto lo que debe responder tanto a la Asoban como el pedido de informe de la Cámara de Senadores, permítame decirle que procuraré promover el juicio político a quienes corresponde esta responsabilidad”, advirtió González.
Por otro lado, el diputado disidente Luis Tiki González Vaesken dijo que la disidencia no debería meterse en las disputas del movimiento oficialista.
“Seguimos con el proyecto Arnoldo Wiens, no nos tienen que preocupar las peleas internas en otro movimiento, no debería llamarnos la atención, más bien nosotros preocuparnos de cómo estamos y de cómo ir fortaleciendo el equipo”, expresó el legislador.
Mientras Abdo está fuera de las cámaras, la senadora Lilian Samaniego, que lidera el movimiento Causa Republicana, anunció que quiere ser candidata a la presidencia. Se agrupó en el Senado con su hermano Arnaldo Samaniego y con Juan Afara, además de Mario Varela y otros.
Sin embargo, Lilian más bien está pegada al Gobierno de Peña. Recientemente, intentó hacer una maniobra para frenar la huelga de médicos junto con la destituida ministra de Salud Teresa Barán, haciéndole firmar un acuerdo a un par de médicas que no representaban al gremio.
Finalmente, otros aspectos en los que se nombra a la disidencia son los eventuales acuerdos políticos. En Asunción, el partido está totalmente unido para impulsar la candidatura de Camilo Pérez. También se menciona la posibilidad de que Wiens negocie con un cartista para la Vicepresidencia, como el gobernador César Sosa y otros. Además, los dirigentes señalan que Abdo y Cartes podrían volver a conversar.
“Si el presidente del BCP no responde lo que debe responder, procuraré promover el juicio político”. Roberto González, diputado ANR.
“Seguimos con el proyecto Arnoldo Wiens. No nos tienen que preocupar peleas en otro movimiento”. Tiki González Vaesken, diputado ANR.