13 abr. 2026

Diputados rechazan iniciativa de derribo de aviones narco

El proyecto del diputado Rubén Rubin que establecía los mecanismos y procedimientos para habilitar la Fase III de derribo de aeronaves fue rechazado y archivado. La objeción de la mayoría radicó en que la ley actual supuestamente ya plantea el “alteo” a los que ponen en peligro el espacio aéreo. La oposición considera que los Super Tucano de USD 105 millones en su conjunto actuarán de simples “espantapájaros”.

RVR_6360_61923738.JPG

La Cámara Baja creyó inoportuno dotar a la Fuerza Aérea del permiso de derribo de aviones ahora que cuenta con Super Tucano.

Foto: Rodrigo Villamayor.

Por 45 votos en contra y 11 votos a favor, los diputados en su mayoría cartistas optaron por enviar al archivo la propuesta del opositor Rubén Rubin, que planteaba dotar de una autorización expresa para el derribo de aviones en situaciones excepcionales por parte de la Fuerza Aérea.

Cabe recordar que el Poder Ejecutivo ya había expresado su posición en contra de este proyecto, basándose en que la “legítima defensa"; es decir, poder reaccionar por parte de la Fuerza Aérea Paraguaya en el uso de la fuerza proporcional, ya es más que suficiente.

La diferencia radica en que con activar la Fase III del derribo, el diputado Rubin buscaba la posibilidad de reaccionar primero ante un peligro inminente y no esperar a que el “avión narco” dispare o viole el espacio aéreo nacional.

El diputado liberal Diosnel Aguilera se pronunció en contra de la disposición del Ejecutivo a través del Ministerio de Defensa y que acató a rajatabla la bancada cartista en Diputados, de rechazar este proyecto lo que deja a la aviación sin la posibilidad de derribar naves que se consideren sospechosas luego de ser agotadas las fases I y II.

“No puedo dejar de mencionar el fiasco de nuestros aviones Super Tucano. Compramos, anunciamos con bombos y platillos la llegada de nuestros raquíticos tucanos, pero nos negamos rotundamente a tener ley para el derribo de aviones… estamos endeudando a los paraguayos por USD 105 millones para comprar 5 aviones que va a cumplir el mismo papel que un espantapájaros”, despotricó.

El proyectista Rubén Rubin lamentó la postura de Defensa y acusó la falta de voluntad de parte del oficialismo de dotar más herramientas contra la lucha contra el narcotráfico por estar supuestamente influenciados por fuerzas regionales e incluso más al norte.

“Se dejan presionar por intereses regionales y por intereses internacionales, no solamente compramos los aviones rapái, sino que además no le vamos a dar uso”, puntualizó.

Alegó que en estas circunstancias los aviones estarán de adorno y no tendrán otra función que la de mostrarse “en desfiles militares” cuando que el monto de unos USD 500 millones de dólares, que tiene proyectado Defensa, podría utilizarse para cosas más urgentes y necesarias, a su criterio.

“Son USD 500 millones de dólares lo que vamos a gastar. Esa plata es lo que sale el Tren de cercanías y prefiero mil veces el tren de cercanías antes de comprar aviones que sólo se van a utilizar en los desfiles militares”, apuntó.

Lamentó que el mensaje es que el crimen organizado tiene más derechos que los que arriesgan sus vidas para capturarlos. “La vida del narcotraficante está por sobre la vida del piloto paraguayo”, indicó.

Ley no debe cambiar, sostiene cartista

El cartismo utilizó a su vocero, el diputado Yamil Esgaib, quien se caracteriza por oponerse recurrentemente a todo proyecto surgido en la oposición previo consenso de su movimiento.

Esgaib señaló que la disposición del Ejecutivo es no cambiar las reglas de juego en referencia a los derribos de aviones y que así como está actualmente la ley, el espacio aéreo estaría más que resguardado.

Añadió para aquellos que sostienen que dejará arco libre a los narcotraficantes que supuestamente “debemos evitar en nuestro país y no es momento para tomar esta medida en especial porque desde el periodo del nuevo Gobierno a partir de Santiago Peña hace un año, no ha caído un kilogramo de droga en Europa proveniente de nuestro país”.

Más contenido de esta sección
El vicepresidente Pedro Alliana confirmó su precandidatura para las presidenciales del 2028, a pedido de Horacio Cartes y Santiago Peña, para calmar las aguas dentro de Honor Colorado ante la puja instalada entre diferentes figuras. Aseguró que emprenderá campaña y elegirá a su compañero de chapa recién después de las municipales de octubre.
El encargado de Negocios de Estados Unidos en Paraguay, Robert Alter, aseguró que el acuerdo SOFA no implica impunidad para militares extranjeros, sino que contempla inmunidades similares a las establecidas en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.
Para un sector del PLRA, el ministro de la Corte Suprema Víctor Ríos, quien manifestó interés en ser precandidato a presidente de la República en 2028 si se dan ciertas condiciones, es el indicado para unir a la oposición. Experiencia y dotes de estadista suman al perfil de Ríos, según el diputado Adrián Billy Vaesken.
Por consenso de la Mesa Directiva del Senado, se acordó que el proyecto de ley de protección a periodistas sea analizado en sesión ordinaria dentro de ocho días. El documento estaba incluido en el orden del día de la sesión de este miércoles, pero fue postergado a pedido de la senadora Esperanza Martínez, quien solicitó consensuar dos propuestas: una presentada por los gremios, analizada hace casi dos años, y otra impulsada por el cartismo.
La interna de la disidencia colorada comienza a delinearse con una disputa incipiente entre Mario Abdo Benítez y Hugo Velázquez, quienes buscan posicionarse como líderes del espacio. Ambos sectores mantienen unidad frente al cartismo, en un escenario que podría reconfigurarse según la evolución del oficialismo y el eventual reacomodo de sus dirigentes.
El senador Silvio Beto Ovelar reconoció que declaraciones como las de Nicanor Duarte Frutos y Gustavo Leite dañan al movimiento Honor Colorado y advirtió que “muchos se arrepentirán” cuando Horacio Cartes retome la conducción tras su plena recuperación, dando a entender que tomará represalias.