El diputado abdista Mauricio Espínola realizó un recuento de lo que dejó el año de gobierno del presidente de la República, Santiago Peña, donde destacó como principal rasgo la manipulación judicial y del Ministerio Público como también la falta de obras importantes. Prácticamente aplazó al mandatario por no realizar ni “un tatakua” pese al apoyo de las mayorías que tiene su movimiento en ambas Cámaras del Congreso.
Según Espínola, “el 2025 nos dejó con muchas incógnitas, filtraciones de actores políticos con fuerte injerencia en el sistema de justicia; la muerte de un parlamentario como principal incógnita casi al inicio del año”.
Citó “los escándalos conocidos sobre la manipulación del Ministerio Público y la utilización del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados con fines políticos reafirma una situación traumática: no existe garantía de independencia judicial. El caso de Aldo Cantero nos da la pauta de que la administración de justicia no puede seguir siendo la colonia de un movimiento político. Los jueces y fiscales deben ser libres para aplicar la ley,”, fue lo que remarcó.
También apuntó a los ministros del Ejecutivo por valerse de privilegios y no demostrar resultados.
“Hoy existen ministros del ejecutivo con juegos perversos usando sus posiciones de privilegio, corrupción por donde uno intente analizar ni siquiera a profundidad; un país sin seguridad, con un ministro del Interior con aires de dictadura y qué ironía contra su propio linaje; jóvenes reprimidos; una salud raquítica en el Paraguay sin ninguna rendición de cuentas por muerte de un bebé en plena inauguración de un cascarón inconcluso, pero inaugurado por ansiedad de réditos políticos”, refirió.
Apuntó además contra la ministra de Obras Públicas. “Es un gobierno que ni siquiera pudo hacer un tatakua con todas las herramientas que como nunca le dotó el Congreso de la Nación; con el estado deudor a medio Paraguay”, subrayó.
Además aplazó a Peña por su supuesta falta en “la rendición de cuentas y transparencia, frente a un pueblo que no llega a fin de mes”.
Entre los señalados por el diputado también se encuentra Eddie Jara, titular de Petropar: “Escándalos como la opulencia de un miembro del Ejecutivo que perdió la cabeza en nombre de un romance y se olvidó de rendir cuentas tanto en su vida personal como institucional”.
Al mismo tiempo se despachó contra el contralor general, Camilo Benítez, y cerró culpando al cartismo por hacer de Miguel Prieto un líder nacional: “Donde instituciones de control embarulladas por promesas de ir como ministro de Corte enviaron intervenciones motivadas por sacar de la cancha a adversarios políticos: de un joven que tres veces intentó ser colorado, pero la mezquindad de la política criolla le negó la entrada, por no ir al partido liberal fundó su propio partido; y ese mismo partido de mis correligionarios que no le dejaron formar parte de nuestra asociación con esta manipulación política de las mencionadas instituciones de control lo convirtieron de un líder distrital a uno nacional”.
Es un gobierno que ni siquiera pudo hacer un tatakua con todas las herramientas que le dotó el Congreso. Mauricio Espínola, diputado ANR.
LAS INCÓGNITAS
Manipulación judicial. Según Espínola, las instituciones judiciales no “son libres de aplicar la ley”.
Ministro dictador. A Riera lo tildó de un ministro con “aires de dictadura” en razón de la represión a la marcha de la Generación Z.
Salud raquítica. También aplazó a la ministra María Teresa Barán por no rendir cuentas de muertes de menores en hospitales.
Falta de obras. Cuestionó que no hayan grandes obras pese a que Congreso aprobó todo.
Falta de transparencia. Apuntó al esquema de sobres en el que se vio envuelto el mandatario.
Proceso a Prieto con efecto búmeran. Se utilizó la CGR para la intervención y Prieto salió fortalecido, cuestiona.