Carmen Villalba afronta su segundo día de juicio oral por un caso registrado en junio del 2007. La reclusa amenazó a la celadora Blanca Torales y la tomó con un cuchillo. De esa forma, la obligó a ingresar a la celda.
La víctima declaró en la víspera que el caso surgió porque la líder del EPP exigía que se le entreguen algunos dibujos que se le habían requisado durante una intervención.
Según la defensa, se trataba de dibujos hechos por el hijo de la procesada. Sin embargo, según la celadora se trataba de mapas caseros, aparentemente del Buen Pastor.
La fiscal antisecuestro, Sandra Quiñónez, manifestó este miércoles que esos dibujos serían códigos para algún plan. “Ellos se manejan así y no es el primer caso”, afirmó a los medios de prensa.
Señaló que, evidentemente, tenían un significado para Carmen Villalba y por eso reaccionó de esa forma, incurriendo en un hecho de privación de libertad; informó la periodista de ÚH, Marcia Martínez.
“Se trataría de puntos clave del Buen Pastor. Estas formas de dibujos son normales para nosotros. La cantidad de dibujos que encontramos en los diferentes campamentos del EPP son impresionantes”, sostuvo.
Si bien dijo que es difícil determinar si esos gráficos corresponderían a un plan de fuga, aseguró que durante su alegato dará una mejor explicación sobre el contenido.
La psicóloga forense del Ministerio Público, Silvia Pavetti, manifestó en su declaración que la celadora Blanca Torales se quedó con graves secuelas tras lo ocurrido. Dijo que temía por su vida y le costó superar esa situación.
A Torales se le escuchó muy sentida durante su testimonio en el primer día de juicio oral e incluso fue asistida al culminar la audiencia.
El caso fue elevado a juicio oral y público por el juez Alcides Corbeta, tras acusación planteada por la fiscal antisecuestro, Sandra Quiñónez.
Villalba tiene, además, una condena de 15 años de cárcel, más 3 años de medidas de seguridad por el secuestro de María Edith de Debernardi.