De acuerdo con los nuevos datos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), la deuda pública total de Paraguay se expandió hasta unos USD 20.694 millones al cierre de febrero de 2026.
Dicho monto representa un aumento de USD 171,3 millones en un mes o USD 2.477 millones en un año, frente a los USD 18.217 millones del primer bimestre de 2025.
El monto total también representa un crecimiento de USD 246,1 millones con respecto a diciembre del año pasado, mientras que se ubica en el 36,7% del producto interno bruto (PIB), siempre según reporta el MEF.
Esta deuda está compuesta principalmente por unos USD 17.581,8 millones de obligaciones externas, es decir, el 85% del total, mientras que la deuda interna es solo el 15%, con USD 3.112,2 millones.
En lo que respecta a la moneda, se observa que el 76,7% del endeudamiento sigue estando en dólares, lo que hace que la deuda siga presionada o sea vulnerable a los efectos del tipo de cambio.
Esto, sin embargo, en la actualidad representa una cierta oportunidad para el país, ya que genera un ahorro para el Fisco al pagar los intereses.
Sobre esa línea, los compromisos en moneda nacional representan el 21% del total, con unos USD 4.353,2 millones, lo que refleja un leve aumento en comparación con los meses anteriores, especialmente tras la última colocación de USD 1.000 millones de bonos soberanos en el mercado internacional pero en guaraníes.
Al desagregar por tipo de instrumento, justamente los bonos constituyen el principal peso sobre la deuda, con unos USD 11.202,9 millones, representando hasta el 54% del total. Les siguen los préstamos, con USD 8.968,3 millones y el 43% de participación.
Pese a que el Gobierno mantiene mes a mes el discurso de que el endeudamiento público aún es “manejable”, estos datos evidencian cómo va creciendo y presiona cada vez más al Tesoro.
Además, expertos advierten que el Gobierno dejará una pesada carga financiera a la siguiente administración e incluso a generaciones futuras.
“Pasamos de USD 3.000 millones a USD 21.000 millones, y eso genera un servicio de la deuda cada vez más grande (...). El año pasado ya llegó a USD 2.100 millones ese servicio y sigue creciendo. Representa casi el 30% de los ingresos tributarios. Es muchísimo”, alertó por ejemplo el economista Luis Rojas.
El ex ministro de Hacienda Dionisio Borda, por su parte, cuestionó en más de una ocasión que el gobierno de Santiago Peña se jacte de tener una deuda relativamente baja frente a otras economías emergentes, pero la presión tributaria aún es la más baja de la región.