Por Narciso Meza | Hohenau
Tras una investigación realizada por un equipo de la referida facultad, encabezado por la entomóloga ingeniera Estela Candia, se pudo detectar el gusano en varios cultivos. “Hemos trabajado durante un año para comprobar que estamos ante una plaga nueva y muy peligrosa que en el Brasil ya produjo enormes daños a cultivos de soja y algodón”, señaló.
Explicó que los resultados de la investigación, una vez que confirmaron la existencia del nuevo insecto, fueron enviados a la Dirección de Protección Vegetal del Senave, a cargo del ingeniero Ernesto Galliani, quien ya informó a la prensa sobre el fenómeno.
“Lo que queremos aclarar es que nosotros cumplimos con el protocolo ya que en estos casos se debe informar al órgano oficial encargado que es el Senave, pero la investigación la hemos realizado en nuestra facultad”, aclaró la ingeniera Ramírez, decana de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Católica.
Parte de la nota enviada al Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave) indica que “es posible que esta plaga esté diseminada en varios departamentos del Paraguay ya que fueron observadas alimentándose en cultivos de Chía, en Itacurubí del Rosario, San Pedro, en cultivos de Nabo forrajero en La Paloma, Canindeyú, en fincas ubicadas en Bella Vista, Itapúa, en cultivos de Santa Rita, Alto Paraná entre otros lugares”.
La ingeniera Estela Candia señaló que “la nueva plaga es muy peligrosa porque en el Brasil se ha comprobado que ha eliminado en 65 % los cultivos de soja y de algodón por lo que su control no depende directamente del uso de productos químicos sino de un control integrado de plagas”, dijo.
La investigadora señaló que las larvas del nuevo gusano presentan una variedad de colores dependiendo del hospedero. Van de color verde amarillento, marrón rojizo, marrón oscuro a negro con pelos en puntos negros distribuidos en el cuerpo de la larva.