HERNANDARIAS
El consorcio de propietarios del Paraná Country Club de Hernandarias reclama la desidia de la Secretaría del Ambiente (Seam) y otros organismos por la denuncia de deforestación del Bosque Atlántico del Alto Paraná, que se da para el loteamiento de nuevos terrenos en el barrio cerrado.
La cuestión data del 2010 y en setiembre del año pasado reiteraron la denuncia por graves agresiones ambientales a las zonas boscosas e hídricas en las márgenes de los ríos Paraná y Acaray, sin que se hayan expedido al respecto. También existe una denuncia en el Ministerio Público, ante la fiscala del ambiente Zunilda Ocampos, que no dio trámite a la denuncia, señalaron.
De acuerdo a los datos, fueron loteadas 19 hectáreas pertenecientes al bosque atlántico por Paraná Country Club Sociedad Anónima Inmobiliaria y actualmente se vendieron 10 hectáreas en la franja de dominio del río Acaray las reservas boscosas.
En la denuncia dirigida a Cristina Morales, titular de la Seam, detallan que los nuevos loteamientos comprende un área de barrancos, comprometiendo los cauces hídricos que pueden ser dañados y que inclusive pueden ocasionar daños a la integridad de los futuros moradores.
El Instituto Forestal Nacional (Infona), en junio del 2011, comprobó que con las obras de loteamiento y apertura de senderos, se afectaron especies nativas como laurel, kurupa’y, cedro, ybyra pytã, entre otros, algunos medían hasta 30 metros de altura.
Los nuevos loteamientos se hicieron con aprobación de la Comuna de Hernandarias, en base a un dictamen favorable de la Seam del año pasado. Sin embargo, el mismo ente falló en contra del loteamiento que se hizo en las 19 hectáreas deforestadas del Bosque Atlántico del Alto Paraná.
Uno de los propietarios de los terrenos de las zonas cuestionadas negó que esté limpiándolo para iniciar una construcción. Argumenta que la limpieza fue para eliminar criaderos del vector del dengue en el lugar.