El defensor público Fermín Bogado, actualmente procesado ante el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM) por testimonio falso, continúa ejerciendo como docente en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), donde percibe más de 13 millones de guaraníes mensuales por siete cátedras, distribuidas en tres escalafonamientos y cuatro encargadurías.
Estudiantes de dicha casa de estudios manifiestan inquietudes respecto a la coherencia ética que debe regir la formación jurídica. El caso no solo compromete la imagen personal del procesado, sino que instala un debate más amplio sobre los estándares morales exigibles a quienes enseñan Derecho mientras enfrentan acusaciones que ponen en duda su apego a la verdad, cuestionaron un grupo de universitarios.
Esta inquietud se da en un contexto donde la casa de estudios acaba de destituir a docentes involucrados en la mafia de los pagarés.
En ese sentido, alumnos de Derecho UNA exigen la destitución del defensor público Fermín Bogado, quien está imputado por el Ministerio Público por las presuntas contradicciones en las que incurrió durante su testimonio como testigo en el juicio contra el ex senador Jorge Oviedo Matto por supuesto tráfico de influencia.
Por ello, la fiscala Claudia Aguilera presentó imputación contra el defensor público por supuesto testimonio falso.