El conflicto entre Debernardi y Díaz Verón se inició cuando supuestamente el representante del Ministerio Público solicitó una coima de USD 100.000 para agilizar una demanda iniciada por el empresario contra la familia Rieder con relación a la empresa Codega (Compañía de Desarrollo Ganadero).
El denunciante explicó a radio Monumental 1080 AM, que hace varios años venía comprando acciones de la citada empresa, donde inicialmente eran socios, pero por desavenencias con la familia Rieder tomaron la decisión de adquirir la mayor parte de las acciones para tomar el control de la compañía.
Al presentarse a una asamblea, donde según dijo era accionista mayoritario, indicó que le sacaron parte de sus acciones, logrando que él no pueda tomar control de la firma y por ese motivo se judicializó el caso.
A raíz de eso se generó la intervención judicial que hasta el momento se está llevando a cabo. En ese sentido, Debernardi adujo que el año pasado tuvo una reunión con el fiscal General, donde éste supuestamente le pidió USD 100.000 para agilizar los trámites, que se estaban dilatando. Como adelanto, el empresario mencionó que le entregó un Rólex de USD 15.000.
<strong>Alegó que su culpa podría ser haber aceptado el pedido, pero justificó su decisión al referirse que en el mundo empresarial “la coima es pan de cada día”. </strong>
Así también, aseguró que no tiene problema para ir a juicio como consecuencia de sus declaraciones y sostuvo que no adelantará su estrategia para su defensa. “Esto es algo grosso e inédito en Paraguay, que a un fiscal se le acuse en una forma contundente”, aserveró.
Hasta el momento, Javier Díaz Verón está fuera del país y por medio de un comunicado del Ministerio Público negó las acusaciones en su contra, y que a su vuelta estaría hablando sobre el tema.